A pesar de que el presidente Barack Obama trató de apagar el fuego provocado por la cláusula de la ley de servicios médicos que habría obligado a las instituciones religiosas a pagar por los anticonceptivos de sus empleados, las aguas siguen moviéndose.
Los cambios propuestos por la Casa Blanca son cosméticos y fueron generados sin consultar a los principales afectados, las iglesias que ven la ley como un ataque a su libertad de creencias, según líderes republicanos. La Iglesia Católica tampoco se muestra convencida.
Agradecemos los esfuerzos de la Casa Blanca para calmar el escándalo ( ) que podría violar la libertad religiosa de millones de católicos y otros ciudadanos. Sin embargo, todavía no está claro si la propuesta ws aceptable para los obispos y otros líderes católicos, aseguró Thomas Wenski, el arzobispo de la Arquidiócesis de Miami, en un comunicado.
La nueva ley de salud estipula que los empleadores deben pagar métodos de planificación familiar a sus empleados. La controversia surgió porque incluye a las instituciones que son propiedad de la Iglesia Católica, que se opone a los anticonceptivos como asunto de principios.
El gobierno decidió calmar la ola de críticas obligando a las compañías de seguros a entreguen los anticonceptivos gratis a los empleados, no las entidades religiosas, como hospitales e instituciones académicas. Las iglesias en sí siempre han estado exentas del requisito.
Incluso así, esto no parece ser suficiente.
Wenski dijo que al anuncio de Obama le faltan detalles y que el Presidente piensa que de alguna manera que la fertilidad es una enfermedad y el embarazo una patología, insiste en el acceso a los anticonceptivos, la esterilización y métodos químicos en calidad de atención preventiva.
El senador Marco Rubio, republicano por Florida, aseguró que es positivo que el Presidente reafirme que el gobierno federal no puede obligar a las instituciones a que ofrezcan un servicio que según él, está fuera de lugar.
Sin embargo, subrayó que mientras más normas de este tipo de mantengan en las leyes, nuestros derechos constitucionales seguirán en peligro, esto ejemplifica el problema de poner al gobierno federal a cargo de la atención médica.
Rubio, que es católico, recientemente presentó la iniciativa Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, que coantempla eliminar el mandato de la Ley de Servicios Médicos de Obama, que alega infringe las libertades religiosas y los derechos de instituciones religiosas,
Por su parte, el representante David Rivera, republicano por la Florida, dijo que los cambios que propone ahora Obama son cosméticos, ya que al final son las instituciones religiosas las que pagan los seguros médicos.
La decisión del Presidente representa una amenaza y una agresión a la libertad de culto en el país; espero que recapacite y cambie su política para respetar el derecho de ejercer la religión libremente, porque de lo contrario sería una ofensa a nuestros valores y principios como nación, dijo Rivera.
Obama advirtió que el asunto se está politizando demasiado.





























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