Un funcionario de Estados Unidos dijo este lunes que la implementación de los muy esperados acuerdos de libre comercio con Colombia y Panamá se espera en cuestión de meses.
Cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en octubre los dos acuerdos comerciales, así como uno con Corea del Sur, también aprobó medidas de implementación, dijo José W. Fernández, secretario adjunto para asuntos comerciales y económicos. Pero los otros países aún deben ratificar las medidas que pongan en vigor los acuerdos.
Considerados como creadores de empleo, los acuerdos de libre comercio eliminarán la mayoría de los aranceles sobre el comercio entre Estados Unidos y los tres países. La comunidad internacional del sur de la Florida ha seguido el progreso de los tratados con Colombia y Panamá especialmente de cerca, debido a que Colombia ya es el segundo mayor socio comercial de la región, y Panamá es el 16to socio comercial más importante del área.
Ambos países latinoamericanos están trabajando en las cuestiones de implementación, dijo Fernández, que se detuvo en Miami en ruta a Colombia y Perú, donde tiene previsto reunirse con funcionarios del gobierno, con empresas estadounidenses que trabajan allí, y con estudiantes.
Para responder a las preocupaciones del Congreso sobre la violencia contra sindicalistas en Colombia y poner en movimiento el acuerdo con Colombia, estancado desde hace tiempo, Estados Unidos y Colombia acordaron en la primavera pasada un plan de acción que establecía puntos de referencia y calendarios para que el país andino fortaleciera y aplicara mejor las leyes laborales y mejorara la protección de los sindicalistas.
“Van por buen camino. Están tomando las medidas que son necesarias”, dijo Fernández. “El plan de acción es lo que lleva tiempo”.
Cuando le preguntaron cuándo espera que los TLC entren en vigor, Fernández dijo: “La mayoría de las cosas depende realmente de ellos”. Pero agregó: “Es más una cuestión de meses que de años”.
El viaje de Fernández ocurre en momentos en que algunos han cuestionado el compromiso de la administración con sus vecinos latinoamericanos a la luz del viaje del presidente Barack Obama a Asia el pasado otoño. El presidente anunció planes para expandir en gran medida la Asociación Transpacífica, que incluye a Estados Unidos, y pareció que ponía la Cuenca del Pacífico a la vanguardia de la política exterior de Estados Unidos. Las exportaciones estadounidenses a América Latina también se han reducido desde el 2000.
Sin embargo, Fernández calificó la relación de Estados Unidos con el Hemisferio Occidental como “insuperable”, y señaló que de 40 a 45 por ciento de las exportaciones de Estados Unidos todavía se dirigen al Hemisferio Occidental.
Estados Unidos, dijo, sigue siendo el mayor inversionista extranjero directo en América Latina, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha visitado la región 26 veces desde que asumió el cargo.
También señaló que la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, tiene programada una visita oficial a Estados Unidos el 9 de abril, pocos días antes de la Cumbre de las Américas, del 14 al 15 de abril, en Cartagena, Colombia.
“Brasil, en muchos sentidos, es un ejemplo de lo que se puede lograr con las políticas correctas”, dijo. “Ellos lograron desarrollarse haciendo que millones de personas entraran en la clase media”.





























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