La misión diplomática cubana en Washington celebrará una reunión con cubanos respetuosos que viven en Estados Unidos, la señal más reciente de un esfuerzo de Raúl Castro para mejorar las relaciones con una parte de los dos millones de cubanos que se calcula viven en el extranjero.
El esfuerzo de Castro ya ha desencadenado una serie de columnas de opinión, ya sea elogiándolo como un paso hacia la reconciliación, dándole una bienvenida cautelosa o atacándolo como una estratagema del gobierno para sacarle más dinero a los exiliados.
Un comunicado publicado el miércoles por la Sección de Intereses de Cuba en Estados Unidos dijo que el I Encuentro Nacional de Cubanos Residentes en los Estados Unidos de América se celebrará el 28 de abril en Washington, D.C. Los detalles se harán llegar oportunamente a los invitados.
El encuentro unirá a cubanos que viven en Estados Unidos que se vinculan con su país de manera respetuosa, conscientes de la urgencia de defender su soberanía e identidad nacional, señaló el comunicado.
Los participantes discutirán la normalización de las relaciones entre la nación y sus emigrados, además de los efectos de la política norteamericana de hostilidad y bloqueo hacia Cuba, agregó.
Pero el gobierno cubano continúa impidiendo a muchos exiliados que regresen a la isla --se desconoce el número exacto, pero se estima que la cifra va de 77,000 a 300,000-- debido a su oposición al sistema comunista o a que salieron ilegalmente del país.
También en la agenda para Washington estará la la situación de los Cinco luchadores antiterroristas, presos injustamente en los Estados Unidos, los cinco espías cubanos condenados en el 2001 tras su juicio en Miami. Uno está sirviendo dos condenas de cadena perpetua por su papel en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 por parte de la fuerza aérea cubana. En el ataque sobre aguas internacionales murieron cuatro exiliados de Miami.
El anuncio describió la reunión en Washington como parte del proceso de normalización de relaciones entre Cuba y los emigrados, comenzado con un polémico diálogo en 1978 y seguido por varias conferencias celebradas bajo el título de Nación y Emigración, de 1994 al 2010.
Estos encuentros, rigurosamente controlados por el gobierno cubano, atraen por lo general a La Habana de 300 a 400 cubanos de lugares tan remotos como Pakistán. La mayoría de los emigrados cubanos viven en Estados Unidos.
Pero el encuentro de Washington se ajusta además al esfuerzo discreto, pero claramente visible, del gobierno cubano para mejorar las relaciones con algunos cubanos que viven en el extranjero y reformar regulaciones que por mucho tiempo han castigado a aquellos que abandonan la isla.
Castro ha dicho que es hora de reconciliarse y de curar heridas históricas, pero los escépticos señalan que Cuba se beneficiaría de un aumento en las remesas y de inversiones en nuevas áreas, tales como segundas viviendas.
Hasta hace poco, los cubanos que abandonaban definitivamente el país debían entregar sus propiedades al gobierno. Ahora pueden venderlas o entregarlas a quien quieran. Se estima que unos 400,000 emigrados visitaron la isla el año pasado, un aumento desde el 2011.





























Mi Yahoo