La oficial de policía de Key Biscayne que recibió un balazo en la cara durante el caótico incidente en la Florida Turnpike está pasando "por mucho dolor" pero se está recuperando, según declaró el alcalde de la ciudad.
Neila Real, una veterana con 16 años de experiencia en el departamento de policía de la ciudad, fue baleada cuando se detuvo a ayudar a un carro accidentado en la carretera cuando viajaba de su trabajo hacia su casa.
El pistolero, quien ya había robado dos vehículos y asaltado una barbería del Condado Broward, abaleó a Real cuando la vio acercarse al vehículo accidentado. Luego hirió también a un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) antes de suicidarse.
Las autoridades no han identificado todavía ni al agente del ICE ni al autor de los disparos, pero el criminal ha sido identificado por sus víctimas como un hombre de la raza negra, aproximadamente 5 pies 3 inches de alto y con "dread locks" o rastas largos.
El tiroteo dejó a tres agentes de la ley heridos - un oficial de la Oficina del Sheriff de Broward se rompió una pierna ne un accidente causado durante la persecución- y una tranca de tráfico monumental que duró cerca de 11 horas y que se extendía desde la autopista interestatal 595 hasta el Sun Life Stadium.
Dwight Francis, dueño de la barbería Maxim Cuts ubicada en la esquina de la avenida Palm y Pembroke Road de Pembroke Pines, le estaba cortando el pelo a un guardia de seguridad fuera de servicio cuando el pistolero entró al local y le exigió que le entregara todo su dinero.
Francis le dio todo lo que había en la caja registradora y todos los presentes en la barbería vaciaron sus billeteras.
"Cuando alguien te apunta así con una pistola, tu haces lo que tienes que hacer", dijo Francis.
Pero luego el barbero y su cliente persiguieron al ladrón fuera del local. El guardía de seguridad le disparó al individuo, dijo Francis.
"El es un buen hombre", indicó el barbero acerca de este cliente.
El pistolero huyó con cerca de $350 en efectivo, confirmó Francis. Pero dejó otras víctimas a su paso.
John Portillo estaba trabajando en el taller mecánico de su madre en el noroeste cuando vio a un hombre que se sostenía la cabeza con desesperación.
El joven indicó que un mecánico del taller vio a un hombre con rastas caminar hasta un carro y ordenar al conductor que se bajara. El hombre había estado sentado en el vehículo, con los vidrios abajo, conversando en su celular.
Portillo dijo que el mecánico reconoció que había visto la ladrón varias veces caminar por el vecindario entre la avenida 27 del noroeste y la calle 75.
Pero nadie se esperaba que el invididuo fuera especialmente violento.
"He estado trabajando aqui con mi madre por varios meses", dijo Portillo, "y nunca había visto algo como esto".
Ese mismo hombre con rastas sería el que en horas de la tarde disparó contra Real y el agente del ICE en la Turnpike.
El alcalde de Key Biscayne, Frank Caplan, dijo que había visita a Real en el hospital Memorial Regional el jueves por la noche y que "estaba agitada y con mucho dolor".
Caplan dijo que le jefe de policía de Key Biscayne, Charles Press, estaba con Real en el hospital otra vez el viernes.




























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