Un veterano de asuntos cubanos del Departamento de Estado, Ricardo Zúñiga, reemplazará a Dan Restrepo como asesor principal de política latinoamericana del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), dio a conocer la Casa Blanca.
Zúñiga sirvió en la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana a inicios de la década del 2000 como especialista en derechos humanos. Fue mencionado en una premiación del personal del Departamento de Estado en el 2003 por sus abarcadores informes y su “sustancial” labor con grupos y activistas por los derechos humanos en Cuba.
La disidente Martha Beatriz Roque dijo el jueves desde La Habana que él era “uno de los mejores” de los diplomáticos estadounidenses asignados a Cuba en años recientes, y añadió: “Todos lo recordamos con afecto”.
Zúñiga prestó servicios luego durante varios años en la oficina de Cuba del Departamento de Estado, y se convirtió en su jefe interino — oficialmente Coordinador de Asuntos Cubanos — del 2009 al 2010, cuando fue nombrado jefe de la sección política de la embajada de Estados Unidos en Brasil.
De origen hondureño, Zúñiga será el primer diplomático de carrera que dirija la sección del hemisferio occidental del NSC desde el 2004. Ese cargo, que consiste en brindar asesoría a la Casa Blanca sobre política latinoamericana, se da a menudo a políticos.
Un correo electrónico enviado el miércoles al personal de NSC dijo que Zúñiga reemplazará a Restrepo, quien ha sido el hombre clave en política latinoamericana del presidente Barack Obama desde inicios del 2007. Restrepo renunciará a su puesto a fin de mes y pasará a trabajar en el sector privado.
“Nadie ha hecho más para apoyar la agenda del Presidente de crear confianza y profundizar nuestras relaciones con el Hemisferio Occidental que Dan”, dijo el subasesor Nacional de Seguridad Denis McDonough, según el anuncio.
El comunicado añadió que Restrepo, de ascendencia colombiana, “hizo historia en abril del 2009 como la primera persona en hablar español desde el podio de la Casa Blanca”.
Con Restrepo en la Casa Blanca, Obama abandonó la política dura hacia Cuba del ex presidente George W. Bush y regresó a las políticas más amistosas de la era del presidente Bill Clinton era, argumentando que el diálogo con La Habana es más productivo que el enfrentamiento.
Obama ha levantado prácticamente todas las restricciones de viaje y envío de dinero a la isla de los cubanoamericanos, y amplió las oportunidades para que los no cubanoamericanos visiten la isla en los llamados contactos “de pueblo a pueblo”.
Pero estos gestos dejaron de progresar en gran medida luego de que el subcontratista del gobierno estadounidense, Alan Gross, fuera arrestado en La Habana en el 2009 y condenado a 15 años de cárcel bajo cargos de minar la soberanía de la isla al entregar tres teléfonos de satélite a judíos cubanos.
Algunos analistas de América Latina han elogiado a Obama por sus iniciativas con respecto a Cuba y por negarse a responder a los numerosos ataques a Washington del presidente izquierdista venezolano Hugo Chávez, pero lo han criticado por no prestar suficiente atención a esa región.





























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