Durante las cinco últimas semanas, los jurados en el caso de asesinato contra Narcy Novack han oído hablar a un asesino tuerto, una estrella porno tatuada y un huésped del hotel que tomó fotos del cuerpo sangriento de Ben Novack Jr. con su teléfono celular.
Ellos han visto fotos de la escena del crimen tan terribles como las de la matanza hecha por Charles Manson, y supieron que existe la pornografía con personas amputadas.
Y justo cuando parecía que el caso no podía ser más extraño, apareció John Offerdahl, ex jugador de los Dolphins de Miami.
El ex linebacker, de 47 años de edad, aparentemente empleó algunas de sus viejas habilidades en el campo de fútbol americano para ahuyentar a los hombres ahora acusados de haber sido contratados para matar y de haber asesinado tanto a Novack, el millionario dueño de un negocio de planeamiento de convenciones; como a su madre, Bernice. Offerdahl, quien se retiró en 1993, vivía al lado de Bernice Novack, de 86 años y una vez modelo de Coca-Cola quien contrajo nupcias con Ben Novack Sr., constructor del hotel Fontaineblueau.
Offerdahl, quien es actualmente dueño de una cadena de tiendas de bagels en el sur de la Florida, testificó la semana pasada durante el juicio federal por asesinato y asociación delictiva en White Plains, Nueva York. Narcy Novack, de 55 años, y su hermano, Cristóbal Véliz, de 58, están acusados de arreglar los asesinatos.
Offerdahl dice que él y su hijo Drew vieron a dos hombres de aspecto sospechoso merodeando fuera de la casa de la matriarca de la familia en Fort Lauderdale unas pocas semanas antes de que la asesinaran en abril del 2009.
Padre e hijo fueron a investigar y cuando los hombres huyeron, el jugador de seis pies y tres pulgadas y 230 libras, quien participó en una ocasión en el Juego de las Estrellas, los persiguieron. En ese momento, ellos no sabían que habían frustrado el primer intento de hacerle daño a su querida vecina. O que uno de los hombres Alejandro García regresaría sólo unas pocas semanas después y golpearía a muerte a Bernice Novack con una llave inglesa.
Aunque Offerdahl presentó en aquel momento un informe con la policía de Fort Lauderdale, los detectives que investigaron la muerte de Bernice Novack no conectaron los hechos.
La policía y la Oficina del Forense de Broward decretaron que su muerte fue accidental, probablemente producto de una caída que tuvo la semana anterior en un estacionamiento de un banco. No fue hasta que García, el asesino tuerto, confesó un año después lo que se reclasificó como un homicidio
Pero la aparición más sensacional en el juicio podría estar por venir.
Tan pronto como la semana próxima, Narcy Novack podría tomar el estrado de los testigos.
Dado que ella incluso ha cuestionado si su esposo está muerto, su comparecencia podría ser el momento álgido del caso.
Véliz ya indicó que él piensa dar su testimonio cuando los abogados de él y su hermana comiencen la semana próxima la defensa de ambos.
Howard Tanner, el abogado de Novack, anunció que todo su caso durará unos cuatro días.
El derramamiento de sangre comenzó a principios del 2009 cuando, según los fiscales, Narcy Novack y Véliz contrataron a dos personas para allanar la casa de Bernice Novack y matarla. Alejandro García y un cómplice fueron a su casa, pero se asustaron con Offerdahl. García dijo anteriormente en su testimonio durante el juicio que él y otro hombre regresaron unas pocas semanas después para completar el trabajo.
Bernice Novack, quien sufrió heridas masivas en la cabeza y la rotura de dientes y un dedo de la mano, fue encontrada en el cuarto de lavado lleno de sangre de la casa. Tres meses después, durante una convención empresarial en Rye Brook, Nueva York, Ben Novack Jr. fue atado, amordazado y golpeado salvajemente con mancuernas. Mientras que aún trataba de respirar, le sacaron los ojos.
Los dos hombres de Miami que confesaron las muertes dijeron en su testimonio que Narcy estaba en la habitación de hotel mientras ellos hacían una carnicería con su esposo.
Ellos han apuntado a Véliz como el hombre que los contrató a nombre de su hermana, quien temía que su esposo de 52 años se iba a divorciar de ella y tomar otra mujer una actriz porno llamada Rebecca Bliss dejando a Narcy sin un centavo. Su esposo tenía un fetiche por la pornografía involucrando a amputadas, disfrutaba las relaciones sexuales violentas y le gustaba juntarse con prostitutas.
Los fiscales alegan que él y también su suegra estaban en el medio el camino para que ella pudiera controlar la fortuna de la familia.
Narcy Novack es la única heredera de su esposo. Pero si es encontrada culpable, perdería todos los derechos a su fortuna estimada en $10 millones.





























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