Esta semana damos comienzo a nuestras ceremonias de graduación a lo largo del condado. Estos días son sin duda unos de los más satisfactorios del año para aquellos que trabajamos en el sector educativo. Al finalizar la próxima semana, habremos graduado a casi 20,000 estudiantes. Mientras pensaba en estos jóvenes y en la labor cumplida de tantos de miles de maestros que convierten este momento en realidad cada año, imaginé lo distinto que sería su futuro laboral comparado al de nuestros padres y abuelos – y hasta el de nosotros mismos. Porque el mundo en el que vivimos está lejos del mundo en el que muchos de nosotros crecimos y ya no nos ofrece la ventaja de conocer los trabajos para los cuales estamos educando a nuestros jóvenes –ni siquiera aquellos que están en la secundaria y a pocos años de graduarse. Al pensar en ellos me pregunto… ¿Qué tecnologías tendrán que utilizar en sus trabajos que ni siquiera existen hoy? ¿Qué clase de retos laborales y sociales, estarán enfrentando en 10, 15, o 30 años?
Hasta hace poco, como sociedad teníamos la certeza de que nuestras instituciones educativas proveían a nuestros niños la formación necesaria para competir en el ámbito laboral. Hoy, desafortunadamente, esa certeza no es compartida por todos en nuestra comunidad. A medida de que el mundo ha ido avanzando a pasos agigantados –en particular en cuanto a la tecnología– estamos enfrentándonos con la realidad de no saber a ciencia cierta para qué tipo de trabajos estamos preparando a nuestros estudiantes. Este es el caso a lo largo de casi todos los sectores laborales. Esencialmente, nos hallamos con la tarea de preparar a nuestros jóvenes para ser exitosos en carreras, y ámbitos laborales, que aun no han sido creados. De igual manera, los estudiantes que hoy se encuentran en nuestras aulas el día de mañana se encontrarán frecuentemente con el reto moderno de aprender varias veces nuevas carreras, técnicas y destrezas, durante sus vidas profesionales.
En nuestro sistema escolar reconocemos esta nueva realidad. Y es por ello que estamos trabajando día a día para implementar medidas educativas que garanticen la máxima capacitación de nuestros estudiantes con vista al futuro. Para lograr esto, es necesario que nos enfoquemos más que nunca en desarrollar sus habilidades de análisis crítico y razonamiento creativo – ya que estas son habilidades que les permitirán adaptarse con más facilidad a sus empleos en un futuro. Más específicamente, nuestro trabajo debe ser enseñarles cómo aprender – y no necesariamente qué aprender. Si logramos tan solo el primero de estos dos propósitos, les habremos dado los recursos necesarios para adaptarse a nuevos trabajos y aprender nuevas destrezas con rapidez…una y otra vez.
Miembro de la Junta Escolar.


























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