El condado de Miami-Dade disputa $1.7 millones en costos que van desde fundas de almohadas hasta cortinas y folletos que creen que deberían serle cargados a los Marlins de Miami en su parte del costo de la construcción del nuevo estadio de béisbol en la Pequeña Habana.
Todos los reclamos hechos por el condado se relacionan con la oficina de pequeñas ventas del club, que se encuentra próxima al estacionamiento del estadio en la Calle Siete del Northwest.
El equipo busca recuperar $14,031 de carteles de anuncios, miles gastados en el cable Comcast y las cuentas de Florida Power & Light, $110,545 en renta y $259,057 pagados al Grupo A2, la firma que diseñó el centro.
El equipo también gastó $33,226 en muebles de oficina, $9,823 en las cortinas y $229.72 por la tela para cubrir tres almohadas todos artículos que el condado ha decidido litigar.
En mi opinión, agarramos de todo, incluso los asuntos pequeños, dijo José Galán, el administrador del condado que revisa el presupuesto del estadio para costos suaves - no relacionados con la construcción - que no están cubiertos por el acuerdo del 2009. Pero eso es debido a la profundidad con que miramos.
También se cuestionan: dos carritos de madera que costaron $10,1666 y $1,106 en alfombras.
El condado desea que los Marlins se hagan cargo de $101.03 de una comida que consumió un consultor y $162 por la cuenta de un hotel de otro consultor, porque se excedió de la asignación diaria del condado. Y tampoco desea aceptar los $60,000 para un recorrido virtual generado por una computadora de los asientos del estadio para compradores potenciales de boletos, asevera el condado.
El acuerdo firmado por los Marlins y el condado define como costos suaves al diseño, las consultas y los honorarios legales pagados por el equipo en relación con la construcción de la estructura retráctil de $634 millones. Le da a los Marlins hasta $89.5 millones para gastar en esas cosas; al final, ellos sólo gastaron $38.5 millones, justo un poco menos de la tercera parte de la inversión de $120 millones del equipo en el proyecto.
La vasta mayoría de los $38.5 millones en costos suaves fueron hacia abogados, cabilderos y honorarios de consultoría. La mayoría de eso no está en disputa, pero el condado reclama $5,568 en gastos de abogados que el equipo usó para luchar contra la fallida demanda del magnate concesionario de autos Norman Braman para detener la construcción del parque de béisbol.
Un comisionado de la ciudad cuestiona el exonerar de esos costos al equipo.
Añade insulto a la herida, dijo Marc Sarnoff, un comisionado de Miami que votó en contra del plan del estadio, pero por el financiamiento de la construcción. ¿La gente que cabildeó a funcionarios electos está siendo pagada [con dólares de construcción]? Debieron cabildear para reducir las contribuciones de la ciudad y el condado.
También en la lista de costos suaves de los Marlins: $10,980 en vino, adquirido para una celebración de los propietarios y algunos amigos en la oficina de ventas después que se terminó finalmente la construcción. El condado dijo que los Martins ya acordaron hacerse cargo de eso.





























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