MADRID -- España intentó el miércoles, en vano, paliar las fuertes tensiones del mercado, detallando el proceso de rescate de Bankia, el más caro de su historia, y admitiendo que es prioritario “recuperar la confianza” de los inversores.
En un intento de aliviar la presión sobre España, Bruselas propuso que el fondo de rescate europeo recapitalice directamente a los bancos con problemas sin pasar por los Estados.
Una medida que, de ser aprobada, puede tardar meses en aplicarse, advirtió sin embargo el comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn.
El euro acrecentaba su caída frente al dólar el miércoles, cotizando por debajo de $1.24 por primera vez desde julio del 2010, hundido por los crecientes temores de que España deba solicitar un rescate externo para salvar al sector bancario.
Hacia las 2:00 p.m. hora de Miami, el euro operaba a $1.2385 contra $1.2503 del martes. La moneda única había caído durante la jornada al nivel de los $1.2383, su valor mínimo desde el 1 de julio del 2010.
“La amenaza creciente de un plan de rescate para España ha quitado el apetito para las inversiones de riesgo”, como el euro, comentó David Song, analista de DailyFX.
El país es el “centro de interés, no sólo para los países de la zona euro, sino también, probablemente, para la economía mundial”, destacó el gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordoñez, ante el Senado español.
“El principal problema que tiene en este momento la economía española es la caída de todos los indicadores de confianza en los últimos meses, agravada en las últimas semanas coincidiendo con la gestión de la última crisis bancaria” de Bankia, con gran exposición a activos inmobiliarios tóxicos.
“Nada es más importante ahora que recuperar la confianza” (de los mercados), porque “sin ello no podremos resolver ninguno de nuestros problemas”, dijo.
La reactivación de la tensión de los mercados, provocada por el anuncio del rescate público de Bankia por 23.500 millones de euros, se transformó en un huracán de pánico.
El miércoles, la Bolsa madrileña se desplomó 2,58% al cierre.
Y la prima de riesgo --el sobrecoste pagado por España para financiarse a diez años respecto a Alemania, que es la referencia de la Eurozona-- batió un nuevo récord, a 541 puntos.
Para calmar la tempestad, el ministro de Economía, Luis de Guindos, precisó cómo fluirá el dinero público hacia Bankia.
“El mecanismo es el habitual” con emisiones de deuda “que evidentemente se hacen en los mercados de capitales y posteriormente, a medida que se va requiriendo, se va inyectando el capital”, explicó a la prensa.
Quedan menos de 5.000 millones en el FROB, el fondo creado en 2009 para ayudar al sector, por lo que se deberán encontrar 14.000 millones en el mercado, en el que los tipos de interés aplicados a España son muy elevados.
La otra opción contemplada --aportar deuda de Estado a Bankia para que la pueda cambiar por dinero fresco en el Banco Central Europeo-- fue abandonada.
El Financial Times escribió el miércoles que el BCE rechazó esta fórmula, lo que desmintió el ministro. El BCE confirmó que “no había sido consultado” al respecto.





























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