El párroco de la Iglesia Rincón de San Lázaro en Hialeah fue suspendido indefinidamente de su ministerio el miércoles luego de la difusión de un video en el que aparece apostando dinero en tragamonedas de tres casinos del condado Miami-Dade.
El reverendo Orlando Molina fue separado de forma indefinida mientras se realiza una investigación interna, anunció Michel Joseph Pugin, obispo de la Iglesia Católica Apostólica en Estados Unidos.
Estoy sorprendido. Casi me da un ataque cardíaco, declaró Pugin. Los sacerdotes no pueden estar involucrados en este tipo de situaciones, especialmente en juegos de apuestas o en cualquier otra actividad que provoque un escándalo en la Iglesia.
Durante una conferencia de prensa en el popular templo del 1190 de la avenida 4 del este, Pugin dijo que carecía de pruebas para acusar a Molina de robar las limosnas para jugar en los tragamonedas, tal como denunció un grupo de feligreses a través de una carta anónima enviada junto con el video a varios medios de comunicación.
Esta denominación autocéfala, fundada en este país en 1949, sigue la tradición católica pero no su teología. Asimismo, no se halla bajo la jurisdicción del Vaticano y ordena clérigos de ambos sexos. Tiene dos sedes en Florida y una en Nueva York.
Molina, un nicaragüense de 51 años y con más de dos décadas como sacerdote de esa denominación, calificó de desproporcionada su suspensión y aseguró que nunca robó dinero de las limosnas.
Es una decisión exagerada e injusta, afirmó Molina a El Nuevo Herald. Espero que el caso sea estudiado y se compruebe mi inocencia.
El video muestra que Molina fue seguido en una fecha no revelada durante 13 horas: desde que salió del templo de San Lázaro, a las 6 p.m., hasta las 7 a.m. del día siguiente, cuando regresó a su apartamento en Opa-Locka.
A las 7:20 p.m., Molina fue filmado cuando ingresaba acompañado de otro hombre a un casino no identificado. Allí, luego de perder dinero, golpeó uno de los tragamonedas.
Un par de horas después, él y su acompañante acudieron al Calder Casino & Race Course, en Miami Gardens, para seguir jugando. A las 12:31 a.m., Molina se dirigió a un establecimiento de cambio de cheques, Cash Advance Store, y luego siguió jugando en el Magic City Casino, en Miami. A las 6:29 a.m. tomó un autobús para regresar a su casa.
He ido a los casinos como entretenimiento, para quitarme el estrés, declaró Molina. Cuando he jugado ha sido mi dinero, que me lo gano con el sudor de mi frente.
Sobre el origen del video, comentó que sospechaba haber sido seguido por un detective contratado por una persona con la que tuvo un problema en la Iglesia. Sin embargo, no precisó de quién se trataba ni a qué se debía el presunto pleito.
Molina, que rechazó ser un jugador compulsivo, explicó que desde hace tres meses acude con frecuencia a los casinos. Enfatizó que es un hombre austero que se transporta en autobús por carecer de automóvil y que gana $400 a la semana por administrar la iglesia. Agregó que el año pasado se declaró en bancarrota y enfrenta un proceso de embargo hipotecario de su apartamento.






























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