El caso revelado el martes por el reportero Mario Vallejo del Canal 23 de Miami, perteneciente a la cadena Univisión, ha provocado polémica entre feligreses que a diario acuden a venerar y entregar ofrendas a San Lázaro, el milagroso santo al que se le atribuyen poderes curativos.
Mercedes Ferrer, quien visitó el templo el miércoles, aseguró que casos como el de Molina tienden una sombra de sospecha por posibles malos manejos de las donaciones.
Lo que ha ocurrido es deplorable, señaló Ferrer. Creo que hay que tomar medidas para evitar que ocurran este tipo de problemas.
Otro feligrés, Rubén Calderín, dijo que Molina es un clérigo respetable e incapaz de malversar las donaciones para fines personales.
El es un buen sacerdote, dijo Calderín. Lo conozco de hace años y no creo que esté usando el dinero de las limosnas en el juego.
Daniel Alvarez, profesor de Historia y Estudios Religiosos de la Universidad Internacional de la Florida, declaró que el caso requiere ser investigado en profundidad para determinar si hubo un mal uso de las donaciones.
Agregó que la suspensión debió realizarse después de comprobarse fehacientemente alguna irregularidad.
En realidad a él lo están suspendiendo sólo por ir a los casinos, dijo Alvarez. Toda persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad.
El presidente de la Junta Directiva de la Iglesia, Joaquín González, explicó que las limosnas son recolectadas a través de alcancías con candados. Precisó que sólo el tesorero, Jesús Suárez, tiene llave de los candados y que el dinero se deposita una vez al mes en una cuenta bancaria.
Si el padre Molina jugó dinero en los casinos no fue el dinero de San Lázaro, subrayó González. El no tiene nada que ver con las limosnas.
Sin embargo, Pugin dijo que en muchas ocasiones los sacerdotes reciben donaciones directas de los feligreses.






























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