En las semanas antes de llegar al hospital del Condado Gadsden, la línea de emergencia de abuso del estado recibió varias llamadas de que la mujer había sido abusada por el personal de la clínica psiquiátrica del área de Tallahassee. Los informes estaban todos cerrados y no estaban fundamentados.
Los registros de admisión indicaban que la mujer podía haber tenido 27 semanas de embarazo cuando ingresó en el hospital la primera semana de octubre lo que significa que ella podía estar lista a finales de diciembre.
La mujer comenzó a quejarse de que se sentía mal tan temprano como el 23 de diciembre a las 3 a.m. el viernes antes de un largo fin de semana de Navidad, muestran los registros.
Aunque el informe del inspector general está muy cortado, haciendo difícil unir los acontecimientos, está claro que ella informó a los cuidadores antes de las 7:30 p.m. de que ella creía que estaba en labores de embarazo y necesitaba un ultrasonido.
A las 7:28 p.m., la mujer llamó al 911. La mujer le dijo a un despachador Siento mucha presión y acabo de pedirle al personal de enfermería si pueden aplicarme un ultrasonido para ver cuán baja está y si estoy en labores de embarazo, y tengo mucha incomodidad.
Ellos me dijeron que no iba a pasar nada hasta el jueves, dijo ella.
Pero cuando el despachador habló con el cuidador, McMillian, éste sugirió que ella estaba recibiendo todo el cuidado que necesitaba. Esto es un hospital psiquiátrico, citó el informe a McMillian. Llamé a la enfermera y todo, y ellos dijeron que no podían hacer hoy un ultrasonido. Hoy es viernes.
La mujer llamó de nuevo al 911, un minuto después. El resultado fue el mismo. Ella dijo que se le había comunicado que no había médicos de guardia en el hospital, y que debía simplemente recostarse, McMillian, le dijo ella al despachador, se rió en su cara y se fue caminando.
Una enfermera le dijo a los investigadores que otra enfermera que trataba con la mujer embarazada sugirió que la residente se había estado quejando, pero que ella era una de las que se quejaba constantemente.
Y otra cuidadora, Gloria Cladd, le dijo a la madre que dejara de llamar al 911. La mujer replicó que ella continuaría llamando al 911 siempre que ella y su hijo estuvieran en peligro, dijo el informe.
Cladd le dijo a los investigadores que la mujer le dijo que ella había estado informando todo el día al personal, no sólo al vespertino, que tenía dolores y se le había roto la fuente.
No necesitas ir a [la clínica], le dijo otra enfermera. Necesitas descansar, porque no vas a tener a tu bebé sino hasta mediados de enero.




























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