La muestra colectiva de pintores latinoamericanos que se encuentra en la galería Durbán Segnini pone de relieve, una vez más, la vitalidad de las artes plásticas en los países situados al sur del Río Grande. Los pintores y escultores seleccionados son: Carmelo Arden Quin, Agustín Cárdenas, Fernando De Szyslo, Edgar Negret, César Paternosto, Eduardo Rodríguez Villamizar, Carlos Rojas, Antonio Seguí y Jesús Soto. Dos corrientes que se mantienen activas en el campo artístico se encuentran representadas: La abstracta y la figurativa. Ambas sin embargo, poseen las variaciones de rigor que cada una ha escogido para expresarse. La primera, muy del gusto de ciertos artistas argentinos, colombianos, uruguayos y venezolanos, tiene que ver con el abstraccionismo concreto. La segunda, cercana al surrealismo y al nuevo realismo tiene su representante en Agustín Cárdenas, que fue saludado como tal por André Breton y en cierta medida por Fernando de Szyslo. En cuanto a lo que pudiera definirse como “nuevo realismo”, Antonio Seguí puede representar esa corriente.
Una de las esculturas de Cárdenas ejecutadas en bronce, representa una figura zoomórfica, como una especie de dios ancestral de los indios del continente. Esa escultura suya no se encuentra dentro de las más conocidas de su extensa obra, y sin embargo, contiene el sello indiscutible de su maestría como poeta de las formas tridimensionales. En cuanto al maestro peruano Fernando de Szyslo, su cercanía al surrealismo se encuentra relacionada con su apego a las culturas de su país natal y el tratamiento formal y de colorido que utiliza para representarlas. Sus cuadros Paracas de noche y el díptico Casa de Venus ambos pintados en acrílico sirven en este caso, de testimonio. Antonio Seguí prosigue por una línea distinta que bordea lo caricaturesco y humorístico. Su cuadro Salir en paños menores representa un conglomerado de sus personajes fuertemente iluminados, que en su constante ir y venir, van atrayendo la mirada de quien los observa. Son personajes indiscretos que interrumpen el quehacer cotidiano de una ciudad cualquiera.
Con respecto al abstraccionismo entramos en otro campo opuesto. Siempre he pensando que es curioso que un continente donde fluyera a caudales la imaginaria barroca hasta concluir con la verbosidad modernista, diese tantos artistas que practican precisamente lo contrario. ¿Reacción frente a los excesos de eso que se ha llamado “lo real maravilloso americano”? Quizás. Pero lo que no cabe duda es que una importante corriente de artistas que practican un abstraccionismo ascético en la mayoría de los casos, ha surgido en medio de selvas, volcanes, bestiarios, leyendas fantásticas, religiones sincréticas, culturas indígenas, etc. De esa forma podemos ver en esta exposición la obra llena de silencio, de un blanco silencio habría que añadir, de Eduardo Rodríguez Villamizar. Obra entre todas que me parece cargada de un acento místico, que por lo demás también abundó entre algunos monjes alucinados que se instalaron en el continente. Edgar Negret otro artista colombiano, construye por su parte, una columna de aluminio pintado titulada Medida, como el reverso abstracto de las manifestaciones totémicas de algunas culturas americanas. El venezolano Jesús Soto uno de los grandes inventores de la pintura americana, prosigue con sus construcciones cinéticas (como en la serie Jai Alai) dándonos esa sensación de malabarismo visual que podemos observar en sus “penetrables”. Carlos Rojas juega con las superficies y aquí se aparta de la corriente formalmente abstracta para entrar en el dominio de la materia que podemos palpar, como palpamos las paredes rugosas llenas de mensajes como si fueran la escritura Braille de la materia en bruto. César Paternosto además de ser pintor es un importante teórico del abstraccionismo y su relación con la arquitectura indígena americana. Sus cuadros demuestran su inclinación a crear una síntesis que otros como el gran Torres García y Carlos Mérida también intentaron. Finalmente Carmelo Arden Quin uno de los creadores del movimiento MADI rompe con la armonía arquitectónica del abstraccionismo para penetrar en el dominio lúdico del mismo. Este artista es también otro de los fundadores de una corriente artística cuya influencia continua dando sus frutos en diversas partes del mundo.
La exposición presentada por Durbán Segnini abre pues un amplio abanico de propuestas para los que están interesados en seguir los caminos divergentes de la pintura latinoamericana. Sería imposible que todos los artistas que han contribuido a abrirlo se encuentren representados. Pero los que están nos dan una buena prueba de su vitalidad.•
Carlos M. Luis es historiador de arte, escritor, curador y conferencista en galerías y museos.
La exposición de maestros latinoamericanos se encontrará abierta en la galería Durbán Segnini hasta el mes de septiembre. 3072 SW 38 Ave., (305) 774-7740.




























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