En ningún momento se ha tratado de desacreditar al cardenal, manifestó Calderón desde su casa en La Habana. Se ha criticado el trabajo que ha hecho la Iglesia debido a que no hemos visto un reconocimiento sobre la importancia de la oposición.
La declaración de apoyo de los obispos a Ortega resaltó que la campaña de descrédito no es sólo contra el complejo quehacer pastoral del cardenal. También afirmó que se trata de un intento de abortar cualquier esfuerzo de entendimiento y diálogo en la búsqueda de una solución serena y beneficiosa a la actual situación nacional.
En Santa Clara, Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo, declaró que ha sido el propio Ortega quien se ha desacreditado por la naturaleza y dirección de sus acciones.
La actitud que ha tenido contra la oposición pacífica es una vergüenza. Ortega debe actuar como amigo de Dios y no del castrismo, precisó Fariñas.
Ortega se ha reunido varias veces con Castro. Ha intercedido ante él a nombre de las disidentes Damas de Blanco, así como los más de 130 presos políticos liberados en el 2010 y el 2011.
Berta Soler, líder del colectivo femenino, rechazó la idea de que las filas opositoras quieran dañar la figura de Ortega e impedir cualquier esfuerzo de diálogo relacionado con la actual situación cubana.
Estoy segura de que no existe una campaña de descrédito y menos contra la Iglesia, aseveró Soler en La Habana. Las Damas de Blanco no quieren ni van a desacreditar al cardenal. Lo único que le pedimos ahora es que nos escuche y dé continuidad a la doctrina católica.
La carta de apoyo de los obispos fue divulgada en la tarde del viernes por el portavoz del arzobispado de La Habana, Orlando Márquez.
Después de que algunos sectores acusaran a Ortega de alinearse con el gobierno cubano, dos revistas católicas de la isla salieron en su defensa en mayo pasado. El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, también entró en la escena y se refirió a las críticas contra Ortega como ataques vulgares y campaña insidiosa.
El disidente Andrés Carrión afirmó que las propias declaraciones de Ortega han radicalizado una situación que debe ser fluida y cercana. Carrión fue el hombre que gritó ¡Libertad!, ¡Abajo el comunismo! y otras consignas anticastristas el 26 de marzo poco antes de la misa papal en la Plaza Antonio Maceo, en Santiago de Cuba.
Nosotros no tenemos ningún ánimo de lanzar una campaña de mentiras o descrédito, comentó Carrión a El Nuevo Herald. En todo caso creo que Ortega debe estar más cerca de los oprimidos y al mismo tiempo tomar distancia de los poderosos y la dictadura.
Dagoberto Valdez, reconocido activista y director de la revista digital Convivencia, prefirió hacer a un lado la polémica. Explicó que hay otros temas que merecen verdadera atención.
Ahora el asunto más importante son los problemas de Cuba y la ineficiencia de su gobierno para resolverlos.





























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