Fernando Estrada publica su artículo titulado La ventaja de Chávez [Correo, 5 de junio] donde se pregunta “como un mandatario que ha hundido al país (Venezuela) en un abismo de pobreza sin precedentes, tiene tanto respaldo popular”.
Amigo, creo tener la respuesta a su incógnita. Dice un refrán: “En vez de darle pescado al pobre, enséñalo a pescar” pero, evidentemente, el pobre (que no lo es por gusto) prefiere que le regalen el pescado a tener que remar e ir a pescarlo; algo que requiere de esfuerzo y tiempo.
Tuve que hacer un viaje a Cuba para ver a una hija y mis nietos y pude observar la miseria por todos lados pero, increíblemente, la gente vestida con ropa y zapatos “de la yuma”, mientras se les cae la casa encima y no usan un centavo de las remesas que les envía la familia para arreglar sus casas. Eso mismo sucede en Venezuela. Chávez les ha aumentado el sueldo a los pobres, les ha bajado los precios de la comida, los ha investido de cierta autoridad a nivel de barrio (una especie de Comité de Defensa de la Revolución) y les ha puesto un AK-47 para que se crean poderosos pero, como dije antes, no les ha enseñado a “pescar” porque él, mejor que nadie, sabe que piensan como pobres que son y sabe que no les interesa pescar y así los hace Chávez-dependientes como sucede en Cuba.
Amigo Estrada, no dude usted de la asesoría de Castro a Chávez que tan efectiva ha sido. Lo avalan 53 inexplicables años en el poder. La respuesta está implícita en una famosa canción cubana que dice: “Si me pides el pesca’o te lo doy”.
Alexander Domínguez
Miami





























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