Conocer a este escritor español por un libro suyo es enamorarse de su palabra, conocerlo en persona es encontrarse con un amigo. Así fue cómo en la tertulia alargada hasta las 12 de la noche de uno de esos viernes, que ya es costumbre en La otra esquina de las palabras del Café Demetrio, se presentó Rafael Cerrato, invitado por Joaquín Gálvez, para conversar sobre su libro de relatos Hojas de otoño (2011, en Kindle, Amazon.com).
Así fue también cuando regresamos a escucharle hablar de su nuevo libro Amanecer en La Higuera: Los secretos tras la muerte del Che Guevara (2012, Alexandria Library, Miami), sobre “Félix” (Félix Rodríguez Mendigutía), veterano de la Brigada 2506, y por muchos años agente de la CIA, y de “Benigno” (Daniel Alarcón Ramírez), el lugarteniente del Che Guevara, dos enemigos en la batalla por la libertad de Cuba que estuvieron frente a frente en aquel pueblo boliviano al ser vencido el Che en 1967. Las entrevistas tuvieron lugar en París, entre Benigno, Félix y Cerrato para contarle al autor la historia
verdadera.
LA HISTORIA EN
CASA BACARDÍ
Amanecer en La Higuera fue presentado elocuentemente por Adriana Bianco, periodista argentina, actriz, colaboradora de EFE y de divulgación de la OEA, en la conferencia que auspició el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos, ICCAS, de la Universidad de Miami, UM, en la Casa Bacardí. Pedro Corzo, director del Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo, también dijo unas palabras. Y participó uno de los entrevistados del libro, Félix Rodríguez Mendigutía, quien había publicado en los años 1980, con John Weisman, The Shadow Warrior: The CIA Hero of a Hundred Unknown Battles (1989, Simon and Schuster). El moderador fue Modesto Arocha, director de la editorial Alexandria.
Cerrato recoge en este libro testimonios inéditos de Rodríguez Mendigutía, el agente de la CIA que planificó la captura del Che y estuvo junto al guerrillero hasta el último momento de su vida; y de Benigno (Daniel Alarcón Ramírez), uno de los tres cubanos supervivientes de aquella aventura guerrillera y lugarteniente del Che, testigo directo que presenció, camuflado entre los soldados del ejército boliviano, los hechos de aquel día en la aldea de La Higuera en Bolivia.
“Ambos estaban en dos orillas opuestas”, narró Bianco, “uno culto y preparado, el otro un campesino”. “Aquél fue un amanecer de luz”, expresó la periodista, “y para mí es un libro de luz, esclarecedor, de testimonios”. Corzo enfatizó que Amanecer en La Higuera “nos hace andar en nuestro pasado”, y colabora en la desmitificación de la figura sobre la que se ha construido una gran epopeya que nunca existió. “Ayudemos a desmitificar una fantasía”, proclamó con respecto al Che Guevara, añadiendo que Cerrato tiene la virtud de suavizar la aridez de la historia con su estilo novelesco. La obra ha sido considerada por Carlos Alberto Montaner como una buena “novela negra”, aunque sea un “relato absolutamente verídico”.

























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