Una sobredosis de barbitúricos mató a Marilyn Monroe el 5 de agosto de 1962. Sin embargo, 50 años después de su muerte el mito de la estrella sigue vivo. Para recordar justamente esas cinco décadas de ausencia, la Twentieth Century Fox Home Entertainment lanzará el 31 de julio la colección Forever Marilyn: The Blu-Ray Collection, en la cual sus fans podrán ver en alta definición el famoso lunar junto a sus labios, la anchísima frente y los ojos azules un tanto caídos que le daban esa cara de muñeca triste, o la línea de las medias de nylon, que resaltaba sus piernas siempre calzadas con tacones.
La colección de clásicos de 1953 al 1959, que incluye How to Marry A Millionaire, Gentlemen Prefer Blondes, The Seven Year Itch, Theres No Business Like Show Business, River of No Return, The Misfits y Some Like it Hot, ya se puede ordenar por internet desde el 1ro. de junio en sitios de internet como www.blu-ray.com.
Precisamente en Some Like It Hot, comedia de 1959 en que Marilyn comparte cartel con Jack Lemmon y Tony Curtis, fue que la vi por primera vez en la década de 1970 en una proyección al aire libre en la playa de Guanabo, al este de La Habana. No sé si fue la brisa playera o la manera tan sexy y simpática en que la diosa rubia pronunciaba ukelele, el nombre del instrumento que tocaba en Algunos prefieren quemarse (así se tradujo el título del filme en Cuba), pero nunca he olvidado ese día de mi temprana infancia que quizás definió que el cine sería para mí una pasión.
Cada vez que he vuelto a ver la película, que adoro entre otros motivos por esa certera frase final de Nobody is perfect, he pensando en Marilyn caminando por el andén, a punto de subir al tren donde viaja la orquesta femenina en la que se esconden Lemmon y Curtis travestidos. Ella puede sostenerle el paso a esos dos grandes actores con lo que era su fuerte, su vis cómica, que como el resto de sus talentos, ha sido eclipsada por su sex appeal y por las tragedias que rodearon su vida y su muerte.
En la lista de las 50 leyendas (25 hombres y 25 mujeres) más grandes de la gran pantalla, que emitió el American Film Institute en 1999, Marilyn ocupa el sexto lugar, precedida por Katharine Hepburn, Bette Davis, Audrey Hepburn, Ingrid Bergman y Greta Garbo. La mayoría de los críticos puede concordar que todas ellas son mejores actrices que Marilyn, pero ninguna es un mito tan grande como esa Norma Jeane Baker que, de niña solitaria criada en hogares ajenos, se convirtió en un ícono pop a la altura de los Beatles, Jim Morrison, Bob Marley y Elvis Presley.
Frente a un cine estilo Art Deco, en una de las calles aledañas a Duval Street en Cayo Hueso, se levanta hoy una versión bastante libre de Marilyn como aparece en La comezón del séptimo año ( The Seven Year Itch, 1955). La estatua reproduce la escena en que su vestido blanco se levanta impulsado por el viento que escapa por la rejilla del subway de Nueva York y deja entrever lo que sus admiradores ya imaginaban. Una vez más me pregunté cómo todavía Marilyn es una de las figuras más buscadas en la internet junto a novedades para adolescentes como el videojuego Angry Birds, una canción de Katy Perry o de Rihanna. Muchos lo achacan a esa muerte trágica y temprana a los 36 años, que también estuvo rodeada de un halo de misterio por la relación de la estrella con el presidente John F. Kennedy y su hermano Robert, secretario de Justicia de Estados Unidos.
Marilyn sigue siendo un mito porque en la actualidad no hay estrellas que puedan competir con ella ni con otras divas de la época dorada de Hollywood. Cuando este año Angelina Jolie lo más cercano a una diva que tenemos hoy, armó un revuelo en la alfombra roja de los Oscar por enseñar una pierna bastante magra a través de la abertura de su vestido, el acto no puede compararse ni por un momento con el escándalo y la admiración que provocó Marilyn en esa calle neoyorquina.
Forever Marilyn: The Blu-Ray Collection no sólo va a recordar a los cinéfilos el encanto de Marilyn sino el genio de un Billy Wilder que la dirigió en Some Like it Hot y The Seven Year Itch, la talla de dos de los mejores actores del cine estadounidense, Clark Gable y Montgomery Clift, que la acompañan en The Misfits, y otras astucias y ventajas de una época en que las películas no hablaban de vampiros, superhéroes y adolescentes majaderos que determinan el rumbo de las superproducciones. •
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