BOSTON -- Toda la ilusión del Heat no podía acabarse en un sexto juego. El quinteto de Miami venció 98-79 a los Celtics de Boston, y empató 3-3 la serie final de la Conferencia Este.
El sábado, en el American Airlines Arena, el Heat tendrá la oportunidad de sellar la serie y avanzar a la final de la NBA para enfrentar a los Thunder de Oklahoma City.
Un excepcional LeBron James acorralado con el fantasma de la eliminación, apareció con la fuerza de un huracán. Sus 45 puntos y 15 rebotes fueron vitales para frenar la carrera de los Celtics, quienes habían ganado los últimos tres partidos de la serie y estaban a punto de dar el golpe del KO al Heat.
Dwyane Wade, quien había tenido un discreto comienzo, renació en la segunda mitad y aportó 17 puntos y ocho rebotes.
Por su parte, Chris Bosh tuvo más tiempo de juego con respecto a su reaparición el martes pasado. El jueves estuvo 28 minutos en la cancha y anotó siete puntos y capturó seis rebotes. El martes había jugado sólo 14 minutos.
Ninguno de los otros jugadores del Heat alcanzó doble dígitos en anotaciones.
Mientras, en los Celtics Rajon Rondo volvió a eregirse como la gran figura al anotar 21 puntos y dar 10 asistencias.
Kevin Garnett y Paul Pierce, piezas vitales del quinteto de Boston estuvieron muy apagados. Garnett aportó 12 rayitas y Pierce apenas nueve.
Realmente, James su puso al hombro al Heat, que estaba al borde de la eliminación.
Pa el King hubiese sido un desastre quedar fuera de carrera de la lucha por el título de la NBA. Por ese motivo luchó con gran determinación, acertó 19 de 26 disparos desde el campo, y terminó a sólo cuatro puntos de la mayor cantidad de puntos anotados en su carrera en un solo partido.
Jugó 45 minutos del partido y no se sentó hasta que la victoria estuvo asegurada.




























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