Para muchos, Broselianda Hernández es la actriz más importante del teatro y el cine cubano actual. Su voz es uno de los dones que más destacan los que han tenido la oportunidad de verla en acción. Cuentan que puede llegar a la sede habanera del grupo de teatro El Público un poco apagada quizás por el calor y la agitación de una ciudad poblada de dificultades, y transformarse en unos segundos, por sus mañas de actriz, en un personaje inolvidable de quien los espectadores no pueden apartar la vista.
Hernández (La Habana, 1964) llega esta semana a Miami para actuar en Calígula, una puesta del grupo de teatro El Público –también de la isla–, que se presenta el próximo jueves 14, viernes 15 y sábado 16 en el Colony Theater de Miami Beach.
La actriz se graduó del Instituto Superior de Arte de La Habana (ISA) en el 1987. Desde entonces ha trabajado con los grupos teatrales Buscón, Buendía y El Público, en series de televisión como Cuando el agua regresa a la tierra y Las honradas y en filmes como Barrio Cuba (2005), bajo la dirección de Humberto Solás, Una rosa de Francia (2006), del director español Manuel Gutiérrez Aragón, La anunciación (2009), de Enrique Pineda Barnet, y José Martí, el ojo del canario (2010), de Fernando Pérez.
¿Cuál es tu rol en Calígula?
Mi personaje en Calígula, Escipión, es el joven poeta amante de Calígula, y a su vez recuerda por momentos a Drusila, hermana de Calígula con la que este tuvo amores. Es un personaje tierno y vulnerable; tiene bondad y es un hombre de ideas. En la obra Escipión representa todo lo hermoso: la verdad, lo incorruptible de las almas humanas, la fragilidad y la fuerza, la duda y la decisión.
¿Cómo te preparaste para hacer el rol de un hombre?
No fue difícil. Nunca pensé en Escipión como hombre o mujer sino en una especie de ambigüedad. Creo que toda mujer tiene algo de hombre y los hombres algo de mujer. Por supuesto que estudié mucho. Corté mi pelo pues no quería hacerlo con una coleta aunque el director de la obra, Carlos Díaz, no me lo exigiera. Me dejé las uñas largas –normalmente me las como a rabiar. Todo esto en el aspecto externo, en el interno, digamos, fui dejándome arrastrar por ese personaje para mí tan seductor guiada sabiamente por Carlos y recuerdo todo el proceso de ensayos y búsquedas como una gran fiesta. Vimos una versión para cine del Orlando de Virginia Woolf, donde la actriz Tilda Swinton está maravillosa. Eso me inspiró mucho.
Cuéntame de tu crianza: ¿dónde naciste, cómo era tu familia y tu casa cuando eras niña? Cuál es la historia detrás de tu nombre?
Nací en La Víbora, en La Habana, allí estudié la secundaria y el preuniversitario. Me crié con mi abuela, ya que mis padres se divorciaron pronto y ella era el puntal de la casa. Mi mamá me cuenta que el nombre de Broselianda surgió de sus lecturas de Rubén Darío.
¿Qué aprendiste de tu mamá [Rosa Ileana Boudet, escritora y crítico teatral]. ¿Cuál fue el mejor consejo, y el peor? Háblame de tu papá?




























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