BUENOS AIRES -- Los gremios de la segunda central obrera argentina y organizaciones sociales protagonizaron el viernes una multitudinaria movilización desde distintos puntos de la capital hacia el palacio gubernamental en disconformidad con la política económica del gobierno nacional.
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) lideró la manifestación hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, en el cierre de una jornada de protesta que también incluyó una huelga de los trabajadores que integran esa organización y piquetes cortes de calle en varios puntos de la ciudad.
El gobierno está haciendo muy mal las cosas en materia de distribución de la riqueza, hay mucha bronca en todo el pueblo, aseguró Pablo Micheli, líder de la CTA.
El dirigente dijo que más de 500,000 trabajadores se movilizaron en todo el país durante la jornada de protesta. En la Plaza de Mayo se concentraron unas 20,000 personas.
Esa organización sindical es la segunda en importancia después de la Confederación General del Trabajo (CGT), cuyo secretario general Hugo Moyano también está enfrentado al gobierno.
La CTA le reclama al gobierno subir el salario mínimo de 2,300 pesos ($511) a 5,000 pesos ($1,100) y elevar el piso que se toma para fijar las deducciones impositivas en concepto de impuesto a las ganancias.
El gobierno está haciendo caer la política impositiva sobre los trabajadores, se quejó Micheli.
Los sindicatos se han puesto en alerta ante una desaceleración de la economía, que en los últimos años había crecido a un promedio del 7 por ciento anual, que coincide con una elevada inflación que según cálculos privados será del 25 por ciento este año.
La movilización de la CTA cierra una semana de protestas contra el gobierno desde distintos sectores. Productores agropecuarios realizaron un cese de comercialización, mientras sectores de clase media y alta protagonizaron un cacerolazo contra las restricciones a la compra de dólares.
Por otra parte, el candidato a la Procuración de la Nación (fiscalía de Estado), Daniel Reposo, renunció el jueves a su postulación, que había sido impulsada por la presidenta Cristina Kirchner y despertaba fuertes cuestionamientos en la oposición, informó una fuente gubernamental.
La declinación fue anunciada por el vocero presidencial, Alfredo Soccimarro, quien adelantó que tras la renuncia de Reposo, la nueva candidata será la fiscal Alejandra Magdalena Gils Cabró.
La declinación del actual síndico general de la Nación ocurrió dos días después de que Reposo expusiera en una audiencia de diez horas, en la que fue examinado por los senadores de la cámara alta para evaluar sus condiciones académicas y profesionales para ocupar el cargo como jefe de los fiscales.
El candidato fue muy cuestionado por los senadores de la oposición, en especial por lo que consideraron falta de méritos para ocupar el cargo, además de haber detectado que había incluido datos falsos en sus antecedentes.
El pliego de Reposo iba a ser votado el martes.



























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