La noticia no espera a nadie. Sin embargo, los periódicos podrían empezar a pedirles a sus lectores que lo hagan, al menos a los ejemplares impresos.
Hace casi dos semanas, el 24 de mayo, The Times-Picayune en Nueva Orleáns, propiedad de Advance Publications, anunció que disminuiría su circulación impresa a sólo tres días a la semana. En cuestión de horas, las publicaciones hermanas The Birmingham News, The Press-Register of Mobile y The Huntsville Times hicieron lo mismo.
Cuatro días después, Postmedia, un editor canadiense, anunció que tres de sus periódicos, The Calgary Herald, The Edmonton Journal y The Ottawa Citizen eliminarían sus ediciones dominicales.
Ejecutivos de diarios en todo el sector lamentan la pérdida del periódico impreso diario, pero reconocen que podrían seguir el mismo camino. John Paton, el director ejecutivo de Digital First Media, que opera 75 periódicos diarios, dijo que consideraría reducir la circulación impresa cuando haya suficiente publicidad digital para apoyarla.
“Soy gente de carrera en los periódicos. Siento el jalón emocional. Mi padre fue un impresor. Lo entiendo”, afirmó Paton. “Si te importa el periodismo, tienes que hacer esto”.
Al disminuir la edición impresa, los ejecutivos de los periódicos apuestan a que pueden desacostumbrar a los clientes y anunciantes leales de su hábito del periódico cotidiano, mientras que, al propio tiempo, los motivan a entrar en su sitio web.
Algunos analistas del sector advierten de que los lectores criados con un periódico que aparecía todos los días en su puerta perderán un sentido de lealtad si sólo llega unos cuantos días a la semana. Es como si CBS y NBC no transmitieran por las noches cuando no venden muchos anuncios.
“Es arriesgado porque así invitas a los lectores a irse a otra parte”, señaló Craig Huber, un analista de investigaciones independientes en Huber Research Partners. “Podría impulsar a que más lectores leales de la versión impresa se alejen de los periódicos, debido a su búsqueda de un lugar constante donde encontrar las noticias los siete días de la semana”.
Ejecutivos de periódicos argumentan que imprimir y distribuir sólo ciertos días reducirá drásticamente los costos mientras, al menos, preservan algunos de los anuncios impresos, que siguen siendo muchísimo más lucrativos que los digitales. Harold Vogel, un analista de medios y autor de Entertainment Industry Economics (Economía del sector del entretenimiento), estimó que los costos por tinta, impresión y distribución representan al menos 30 por ciento del costo total de un diario.
“Para los periódicos locales, éste es su mejor intento de sobrevivencia”, apuntó Vogel. “Los costos fijos son altos y, en mi opinión, no pueden constituir un verdadero pago por contenido al que una cantidad suficiente de personas se suscribe para cubrir los costos”.
Claro que las compañías de periódicos a menudo llevan la carga de las prensas y los camiones de reparto, los publiquen o no un día en particular. Por lo general, la decisión de reducir los diarios impresos también va acompañada de recortes en el aspecto editorial.





























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