Cuando Mary Donovan descubrió hace dos años que estaba embarazada, nunca consideró otro lugar que no fuera el Hospital Jackson Memorial para tener a su bebé.
Sabía que los acomodos no ofrecen el ambiente de habitaciones como de hotel que hay en otros hospitales. Pero pensó que Jackson tenía algo mejor: especialistas y una de las mejores unidades de neonatología en el país.
A los 41 años, Donovan pertenecía al número cada vez mayor de mujeres que caen en la categoría de embarazo de alto riesgo. Según más mujeres tienen hijos tarde en la vida, más aumentan los factores de riesgo.
De acuerdo a los Centros de Control de Enfermedades y Prevención (CDC, por sus siglas en inglés), en el 2007, los bebés prematuros nacidos antes de las 37 semanas, fueron uno de cada ocho, mayor en los años entre 1981 y 2002.
Esto a su vez ha aumentado la necesidad de hospitales como el Jackson donde “creamos capas múltiples de especialistas y sub especialistas que pueden atender casos en un abrir y cerrar de ojos”, dice el Dr. Salih Yasin, subdirector del Departamento de Obstetricia y Ginecología y director de obstetricia y seguridad del paciente en el Women’s Hospital Center del Hospital Jackson Memorial.
Para Donovan, enfermera radióloga en el Hospital de Niños de Miami, quedar embarazada fue la culminación de años de angustia. En el 2007 estaba todavía soltera pero determinada a tener un bebé. Entonces ocurrió una gran sorpresa.
“Mi meta en el 2007 era ser madre. Me decían ‘pero aún estás soltera’, y yo dije que no me importaba. Lo haría ‘in vitro’ en última instancia. Entonces tuve un diagnóstico (de cáncer de tiroides) y me dijeron que no podía quedar embarazada hasta después de un año del tratamiento. Pensé, ay mi Dios, eso es como hacerme una histerectomía”.
El diagnóstico de cáncer movió a Donovan, quien es budista, a hacer un examen de conciencia. Decidió que era tiempo de comenzar a conocer más personas y vivir la vida de una manera más amplia, así que se unió a una red social. Exactamente un año después de su tratamiento, conoció a un hombre que se convirtió en su pareja. Un año más tarde, quedó embarazada.
Para Donovan, la edad y el cáncer no eran sus únicas preocupaciones. También sufría de migrañas y aprendió durante el tratamiento que tenía una mutación genética que la hacía propensa a sufrir un aborto. A pesar de que nunca había sufrido un aborto, su médico en Jackson, el Dr. Rabah Laoun quería recetarle anticoagulantes. Así que por los próximos nueve meses, Donovan recibió inyecciones diarias e hizo visitas frecuentes a su médico.
El año pasado, U.S. News colocó al Holtz Children’s Hospital, el número 25 entre los hospitales pediátricos en la nación. La evaluación general le dio la posición número respecto a los hospitales del sur de Florida.
A pesar del creciente número de embarazos de alto riesgo, las noticias no son todas negativas. Las mujeres de mayor edad son ahora capaces de tener hijos y someterse a tratamientos de fertilidad exitosos que pueden producir gemelos y otros partos múltiples.






























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