La superstición, muy presente en el béisbol, pudiera sugerir que la primera victoria de los Marlins de Miami en poco más de una semana empezó a gestarse con una llamada telefónica a las 5:02 de la tarde del lunes.
Larry Beinfest, presidente de operaciones de béisbol de los peces, se le ocurrió la idea de jugar con el techo abierto como una manera de revertir la mala fortuna del club, inmerso en una racha de seis derrotas.
Superstición o no se logró el cometido.
Amparado en otra sólida labor de Josh Johnson, Miami se impuso 4-1 a los Medias Rojas de Boston ante una asistencia de 32,562 aficionados en el primer encuentro con el techo abierto en el Marlins Park desde el 18 de abril.
El derecho, que venía de lanzar 7.2 innings su actuación más larga desde el 18 de agosto del 2010, atravesó siete episodios y sólo tuvo aprietos en el sexto tramo, cuando recibió una carrera producto de un sencillo de Scott Podsednik, doble de Dustin Pedroia y elevado de sacrificio del mexicano Adrián González.
Pero en general, Johnson estuvo dominante, mostrando los mismos rasgos que lo hicieron ser considerado uno de los mejores abridores de la gran carpa. Permitió apenas tres hombres embasados en los primeros cinco episodios y llegó a hilvanar una cadena de 11 retirados hasta que se produjo el sencillo de Podsednik.
Después de los dos primeros bateadores logré entrar en mi ritmo, dijo Johnson, quien terminó con siete innings, cuatro hits y una carrera además de siete ponches.
En la orilla contraria apareció Josh Beckett, quien firmó, debutó y se hizo estrella con los Marlins en aquella Serie Mundial del 2003.
El derecho, que venía de un sólido trabajo de ocho episodios ante los Orioles de Baltimore, fue un gran rival para su contraparte e incluso retiró a 16 de los últimos 17 bateadores que enfrentó.
Sin embargo, el daño que recibió al principio fue suficiente para que se llevara la derrota.
Todo empezó en el mismo primer inning cuando José Reyes se dio su propio regalo de cumpleaños el número 29- abriendo con un triple. Donovan Solano le siguió con un elevado de sacricio y después de fallar Hanley Ramírez, Giancarlo Stanton mantuvo vivo el inning con imparable. Logan Morrison siguió con un largo doble por la derecha y en medio de un parpadeo defensivo de González, Stanton se metió hasta el plato. Sencillo de Gaby Sanchez fletó a su vez a Morrison.
Incogible de John Buck y otro impulsor de Solano facturaron la cuarta para los peces que dispararon sólo seis hits, pero a diferencia de las últimas noches, sí conectaron en los momentos oportunos.
Tuvimos un par de turnos buenos. Sobre todo el haber podido hacer carreras después de dos outs. Eso fue inmenso para nosotros, dijo el mánager Oswaldo Guillén. Ojalá esta victoria haga que nos encarrilemos de nuevo.
Siga a Luis E. Rangel en Twitter: @luirangel




























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