El Thunder de Oklahoma City es lo más parecido a una aplanadora, o mejor dicho, uno de los equipos más impresionantes de los últimos años en la NBA. Además, cuenta con un jugador como Kevin Durant, a quien se le puede poner al mismo nivel que LeBron James o Kobe Bryant.
La manera cómo superó a los Spurs de San Antonio, da una idea del potencial del Thunder, que tiene todos los elementos para convertirse en una dinastía. Se trata de un equipo con sus principales jugadores que no pasan de los 23 años y con Derek Fisher, de 37, como el gran mentor dentro del rectángulo.
De una manera contundente, el Thunder acabó con la racha de 20 partidos invicto que llevaban los Spurs y le endilgó una seguidilla de cuatro derrotas consecutivas, algo que no había hecho ningún equipo en años. Y por primera vez en muchas campañas los Spurs no tenían lesionados; sus ases Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili estaban completamente sanos; el entrenador Gregg Popovic había rotado a su equipo para darle descanso a sus astros y fogueo a sus suplentes. Nada de eso valió frente al poderío de esa nueva fuerza que irrumple como un huracán en la NBA.
“Nos ganaron limpio y sin dudas”, dijo Popovic para resumir la contundencia de una realidad que en seis partidos desbarató un sueño.
Ahora, el Thunder saborea su momento. Es la primera vez en la nueva era de la franquicia que se clasifica a la final de la NBA. Hace cuatro años el club dejó Seattle y se reubicó en Oklahoma City. Cuando eran los SuperSonics la última vez que llegaron a la final de la liga fue en 1996 y la única oportunidad en que conquistaron el título fue en 1979.
Esta, sin embargo, es una etapa que puede proyectarse por muchos años. Ahí está un grupo de jóvenes que promete muchas glorias: Durant (23), Russell Westbrook (23), James Harden (22) y el español nacido en el Congo Serge Ibaka (22). Todos ellos respaldados por Fisher.
“Derek nos ayuda de muchas maneras, y no es sólo dentro de la cancha”, comentó el entrenador del Thunder, Scott Brooks. “Es especialmente en los vestuarios, hablando con él. Lo que más amo en Derek –se lo digo a todos- es su fortaleza, es un ganador, y por eso lo que contagia determina que le entrega de los muchachos en el equipo sea ilimitada”.
Con 37 años de edad, Fisher es la experiencia al alcance de la mano. Jugó 12 y media temporadas con los Lakers de Los Angeles, y completó una mano con anillos de campeón. Ahora con Oklahoma City busca empezar la otra mano, con un sexto anillo que sería el premio a la vigencia.
“Fisher….. Nada nuevo… ”, escribió Meta World Peace (ex Ron Artest) en su Tweet. “Totalmente no me sorprende… 6 anillo fisher!!!!!!!! Hazlo otra vez!!!! Wow!!!!!”.
En el sexto partido de la serie final de la Conferencia Oeste, cuando los Spurs amenazaban con tomar Oklahoma City, Fisher apareció con dos bombazos para darle tranquilidad al Thunder y asegurar la victoria 107-99 que le dio el pase a la final al equipo.
“Fisher nos mantiene serenos”, comentó Harden. “Es fantástico tenerlo de compañero”.
Con la combinación ideal de juventud y experiencia, y con una sed ilimitada de victoria, el conjunto de Oklahoma City no sólo quiere ganar la serie final sino quedarse por mucho tiempo en la cima de la NBA.




























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