WASHINGTON -- El presidente del banco JPMorgan Chase, que recientemente anunció enormes pérdidas de corretaje por operaciones de cobertura para prevenirse de riesgos de impagos, defendió a su banco ante el Senado estadounidense, cuando aumenta la presión para reforzar la regulación de las grandes entidades del sector.
Jamie Dimon insistió este miércoles en que no se necesita nueva reglamentación para bloquear las operaciones de derivados que provocaron a la institución pérdidas por 2.000 millones de dólares el mes pasado.
En la audiencia, ante acusaciones de que el gigante bancario había tomado excesivos riesgos en una negociación de activos “fuera de control”, Dimon admitió que las pérdidas resultaron de un error de gestión pero se trató de un hecho aislado que no requiere una mayor reglamentación.
“Estamos haciendo lo que un banco debe hacer. Lo hacemos cada día”, dijo Dimon ante el Comité bancario del Senado.
“Todas nuestras líneas de negocios siguen siendo rentables y continúan beneficiando a los consumidores y empresas”, afirmó.
“Aunque todavía quedan dos semanas en nuestro segundo trimestre, esperamos obtener sólidas ganancias”, agregó.
Dimon afirmó que la reglamentación propuesta -incluida la “regla Volcker”, destinada a limitar las tomas de riesgo-, no es realmente necesaria e incluso es contraproducente.
“Consideré que era innecesaria, cuando fue sumada a todo el resto” de la reglamentación, afirmó en relación a la controvertida propuesta del ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker.
Los senadores interrogaron a Dimon sobre el tipo de riesgos que está tomando el banco, el mayor del país en términos de activos, que prevé posibles pérdidas adicionales de 1.000 millones de dólares a fines de junio por las operaciones de cobertura que ya le hicieron perder 2.000 millones de dólares.
El cotidiano The New York Times estimó que las pérdidas podrían alcanzar los 5.000 millones de dólarese.
“¿Dónde estaban los controles, en un banco reputado por su gestión del riesgo?”, preguntó el presidente del Comité, el senador Tim Johnson, quien recordó que en abril pasado, Dimon desestimó versiones sobre las pérdidas del banco como “una tempestad en un vaso de agua”.
Dimon fue poco claro sobre las causas de las pérdidas, reiterando que en principio se trató de una correcta estrategia sobre fondos de riesgo que se “metamorfoseó” (ndlr: mutó) en una desastrosa posición en el mercado de derivados.
Insistió sin embargo en que el balance del banco es “sólido” y “permanece intacto” a pesar de las pérdidas, que “deben ser puestas en perspectiva”.
“Nuestra sólida posición en cuanto a capital y nuestro modelo diversificado de negocios hicieron lo que debían hacer: resguardarnos de pérdidas inesperadas en un área de nuestro negocio”.
“Uno quiere tener un buen portafolio, seguro. Admito el pecado en lo que respecta a los derivados. No volveremos a hacer algo parecido otra vez”, prometió.
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