Gabriel García Márquez suele decir que la historia es cíclica y se repite una y otra vez. Si hubiese visitado Marlins Park por estos días quizás habría salido aún más convencido de su teoría.
Los Marlins de Miami volvieron a mostrar la misma inhabilidad ofensiva que los está envolviendo en los últimos partidos y encima el relevo vivió uno de sus actuaciones más nefastas del año en la paliza que le dieron los Medias Rojas de Boston 10-2 a los peces ante 33,119 aficionados.
La derrota fue la octava en los últimos nueve encuentros para los peces, que antes de este slump se encontraban empatados en el primer lugar del Este de la Nacional.
“Después del revés del miércoles Miami se colocó a siete de los líderes de la división, los Nacionales de Washington, y de repente este mes se está empezando a parecer demasiado al junio del 2011, cuando los peces sufrieron un espectacular colapso, responsable de que pasaran del segundo mejor récord de las Grandes Ligas a 15 juegos y medio de los punteros de entonces, Filis de Filadelfia.
“Estamos jugando muy, muy mal”, admitió el mánager Oswaldo Guillén. “Ha sido muy pobre nuestra actuación con hombres en base”.
El miércoles no hubo muchas de esas situaciones, sobre todo, debido a la actuación dominante de Félix Doubront, un novato venezolano que llegó al juego con una efectividad alta, pero con uno de los mejores promedios de ponches en las Mayores.
Doubront no permitió imparables en los primeros cinco episodios y mantuvo viva su esperanza de un no hitter hasta que José Reyes desapareció la bola con dos outs en el sexto episodio.
Miami atacó de nuevo en el séptimo con un sencillo de Hanley Ramírez, doble de Giancarlo Stanton y roletazo impulsor de Justin Ruggiano para acercarse 3-2. Pero eso fue todo para la artillería marina, que sólo produjo 17 anotaciones en sus últimos nueve encuentros.
Para los bateadores de los Medias Rojas, entretanto, apenas empezaban la noche.
Con una combinación de siete hits –cinco de ellos seguidos- Boston echó por tierra cualquier posibilidad de que los peces vinieran de atrás al pisar el plato seis veces en el octavo episodio, el peor inning que ha vivido el pitcheo de los Marlins en esta campaña.
Tan escandaloso fue ese octavo tramo que el usualmente efectivo Randy Choate terminó haciendo la labor más deficiente de su carrera al recibir cuatro anotaciones con cuatro hits recibidos y no haber sacado ningún out.
Ricky Nolasco (6-5) dio buenas señales en sus dos primeros episodios y aunque recibió una anotación en el tercero, fue más bien producto de un error del jardinero central Justin Reggiano. Un inning después David Ortiz sacó una bola por el bosque izquierdo, su 15to jonrón del año antes de que en el sexto Boston anotara dos más.
• Chris Coghlan, quien batea .140 uno de los promedios más bajos en las Mayores, fue enviado a Triple A. No se anunció quién sería llamado desde Nueva Orleans para ocupar el lugar del jardinero en el roster de 25.




























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