Uno de los dos adolescentes que prendieron fuego a Michael Brewer en octubre del 2009, testificó el miércoles en el Tribunal Penal del Condado Broward que Matthew Zeke Bent, el supuesto cabecilla y el último acusado que quedaba en el caso, le ofreció de $5 a $10 para empapar a Brewer con alcohol para fricciones.
Denver D.C. Jarvis, de 17 años, dijo a los jurados que Bent, quien será llevado a juicio por intento de homicidio de segundo grado, estaba enojado con el padre de Brewer por un incidente ocurrido el día antes de la terrible agresión.
Dijo que el padre de Michael trató de atropellarlo con un van, dijo Jarvis.
Jarvis dijo que estaba camino de su casa desde la escuela Deerfield Beach Middle con un grupo de muchachos ese día en octubre del 2009, cuando otro muchacho le dio un frasco de alcohol que habían encontrado sobre un muro de tres metros de altura.
Zeke me había dicho: Te voy a dar $10 o $5 algo en ese rango si le tiras esto encima a Michael, dijo Jarvis.
Los chicos siguieron entonces a Brewer mientras éste saltaba por encima del muro y entraba en el estacionamiento de un complejo de apartamentos. Bent lo siguió en su bicicleta, dijo Jarvis.
Después de empapar a Brewer con el líquido, dijo Jarvis, se volvió para encontrarse con Bent, quien iba hacia el lugar de los hechos.
Jarvis dijo al jurado que mientras Bent se metía la mano en el bolsillo para pagarle, de repente se dio cuenta de que le habían prendido fuego a Brewer. Le entró pánico.
Me di cuenta de lo que acababa de hacer, dijo Jarvis, y me di cuenta de lo que había pasado, y agarré el frasco y salí corriendo.
Jarvis dijo que otro muchacho, Jesús Junior Méndez, prendió el encendedor que incendió a Brewer, pero que eso nunca había sido parte del plan.
Yo le pregunté por qué hizo eso, dijo Jarvis de Méndez. El me dijo que no pensó que se fuera a encender Eso no fue nada que se suponía que iba a pasar.
Méndez, de 18 años, testificó también el miércoles en el juicio de Bent, pero dijo a la fiscalía y a los abogados de la defensa que no recordaba nada con respecto al ataque.
La fiscalía proyectó una entrevista filmada de Méndez con la policía el 13 de octubre del 2009, el día después del ataque.
En el video, Méndez, quien tenía entonces 15 años, admitió haber prendido el encendedor y haber prendido fuego a Brewer.
Un detective de la policía señaló además que Méndez no tenía vello en su antebrazo derecho porque se le había quemado.
Al preguntársele en el video por qué había prendido el encendedor sabiendo que Brewer había sido empapado con un líquido inflamable, Méndez dijo: No sé. No estaba pensando Yo no iba a prenderle fuego. Yo iba a asustarlo.
Después que Méndez prendió el encendedor, Brewer quedó envuelto en llamas de inmediato, se arrancó la camisa, corrió y se lanzó en la piscina de un edificio de apartamentos vecino, salvando así su propia vida.
El sufrió quemaduras de segundo y tercer grado sobre el 65 por ciento de su cuerpo y pasó meses recuperándose en el hospital, donde los médicos le hicieron siete trasplantes de piel y tres operaciones de la garganta.





























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