Brewer todavía está recibiendo fisioterapia para suavizar el grueso y doloroso tejido cicatrizal que limita su movilidad y se le desgarra, testificó el lunes su madre, Valerie Brewer.
Jarvis, de 17 años, y Méndez, de 18, declararon nolo contendere a su participación en el crimen. Jarvis fue condenado a ocho años de cárcel, seguidos por 21 años de libertad condicional. Méndez recibió 11 anos de cárcel, un año de arresto domiciliario y 18 años de libertad condicional.
Bent está acusado de intento de homicidio de segundo grado con un arma, de animar a Jarvis a poner en marcha la serie de sucesos que casi condujeron a la muerte de Brewer.
El decidió en febrero llevar su caso a un juicio por jurado. De ser hallado culpable de orquestar el crimen, podría recibir hasta 20 años de cárcel.
Perry Thurston, el principal abogado defensor de Bent, trató el miércoles de desacreditar el testimonio de Jarvis sugiriendo que Jarvis recibiría una sentencia reducida por testificar.
Maria Schneider, la fiscal estatal adjunta a cargo del caso, objetó a esa sugerencia y dijo que el estado nunca prometió a Jarvis beneficio alguno a cambio de su testimonio.
No obstante, Jarvis dijo que él esperaba que se redujera su sentencia por testificar, pero admitió que nadie le había prometido clemencia en ningún momento.
No hubo garantía alguna, dijo.
A diferencia de Méndez, quien habló poco en el banquillo de los testigos, Jarvis expresó su arrepentimiento por sus actos.
El dijo que estaba esforzándose por borrar el suceso de su mente.
Estoy tratando con todas mis fuerzas de olvidar toda esta situación, dijo. No me gusta irme a dormir sabiendo que alguien con quien crecí, a quien conozco desde el primer grado, casi murió a causa de algo que yo hice.
Se espera que Michael Brewer testifique el jueves.





























Mi Yahoo