Las autoridades identificaron el jueves los dos cadáveres que fueron hallados el lunes en un pantano en el oeste del Condado Miami-Dade.
Marcos Ernesto Pomares, de 19 años, y Héctor Tornado Miranda, de 18, habían sido reportados como desaparecidos el sábado, informó el detective Alvaro Zabaleta, vocero del Departamento de Policía de Miami Dade. Las autoridades siguen investigando las circunstancias de las muertes.
El jueves por la tarde, varios amigos y familiares de Pomares se reunieron en la casa de sus padres al oeste del condado. El padre del joven rehúso hablar con reporteros.
Susana Verdecia-Paz, una hermana de Pomares, indicó a El Nuevo Herald en un correo electrónico que era un momento demasiado difícil para que la familia diera algún comentario.
Varios de los familiares y amigos de Pomares habían expresado en su página de Facebook su esperanza de que todavía estuviera vivo. Sin embargo, tras recibir la confirmación oficial de la policía, decenas de personas acudieron a su casa de dos pisos en un barrio tranquilo en West Miami Dade. Vecinos cruzaban la calle para expresar el pésame a la familia. Debido la trágica noticia nadie quería ofrecer comentarios a la prensa.
Pomares se graduó de la Escuela Secundaria John A. Ferguson, en el área de West Kendall. Había trabajado en dos sucursales de Blockbuster desde el año pasado, confirmó una empleada de la cadena de tiendas.
Era un tipo noble y muy querido, afirmó la mujer, que no quiso ser identificada. Era una muy buena persona y hasta ahora no entendemos por qué le pasó esto.
Héctor Miranda estaba en el 12do. grado de la Escuela Secundaria Ronald Reagan, de Doral, hasta hace pocos meses, cuando abandonó las clases. Recientemente había conseguido trabajo como cajero del restaurante Atlanta Bread Company, en Doral.
El miércoles por la noche, la madre de Miranda rehúso hablar con dos reporteros de El Nuevo Herald cuando la visitaron en su apartamento en Doral.
El sentimiento de dolor de amigos de Pomares y Miranda también fue expresado en las redes sociales. Varios de ellos colocaron en sus cuentas personales de Facebook fotografías con las víctimas.
El proceso de identificar los cuerpos tomó varios días debido al avanzado estado de descomposición. Las autoridades todavía no han determinado la causa de la muerte de los jóvenes. Zabaleta dijo que están esperando los resultados de unos exámenes de toxicología para determinar si las drogas habían tenido un papel en los fallecimientos.
Los cadáveres fueron descubiertos el lunes por la tarde, tras una búsqueda de casi cuatro horas en el área de la avenida 137 y la calle 25 del noroeste. Las autoridades han dado a conocer pocos detalles sobre la investigación, aunque dijeron que familiares les habían avisado que debían buscar en el pantano.
Varios amigos de Pomares pidieron a través de sus cuentas en Facebook ayuda a la comunidad para ofrecer a las autoridades mayor información sobre lo ocurrido a los jóvenes.
Creo que la gente que estaba con ellos el día que desaparecieron deben decir algo por respeto a Marcos y su familia, escribió Stefanie Cascante el miércoles. Por favor no pierdan la esperanza de poder conocer más sobre lo que ocurrió la noche del viernes o el sábado. Todos queremos simplemente saber la verdad.
Los reporteros de El Nuevo Herald Esteban Illades y Michael McGuire contribuyeron a esta información.





























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