Nací en Cuba y vine para EEUU en 1997. Al cumplir los años establecidos para obtener la ciudadanía americana, hice mis trámites y la tengo desde el año 2005. Hace un año me enteré de la ley que había emitido España para los hijos ó nietos de ciudadanos españoles que emigraron hacia otros países (entre ellos Cuba) y no habían perdido su ciudadanía española a su fallecimiento, que podían aplicar para obtener la ciudadanía española. Fui al consulado español aquí en Miami y abrí mi expediente como nieta de ciudadano español, faltándome sólo un documento por entregar que tenían que enviarme de Cuba. Me dijeron que una vez que ya estaba mi proceso abierto, éste ya no se vencía, por lo que podría presentar este documento cuando me llegara, no importa el tiempo que pasara.
Yo tengo ese documento en mi poder pero antes de entregarlo y que se haga efectiva mi ciudadanía española, quería saber si se pueden tener tres ciudadanías, en este caso, la cubana, la americana, y la española, y, además, si al hacerme ciudadana española después de tener las dos anteriores, aquello no me traería ninguna dificultad aquí en el país donde vivo (EEUU) a la hora de mi jubilación ó de obtener algún beneficio de los que pueden obtener los ciudadanos de este país como tales.
Muchos cubanos que están en el mismo caso que yo me dicen que no hay ningún problema con ello, pero quiero estar bien segura que de hacerlo, no estaré perdiendo alguna posibilidad que tendría de obtener los beneficios establecidos aquí como ciudadana americana. Además, a la hora del salir del país, si tendría que presentar el pasaporte americano y el español en caso de que llegara a hacerme ciudadana española.
Soy alguien que día a día lee sus respuestas y me siento muy satisfecha de la ayuda que nos brinda a todos los que desean estar claros en cualquier situación de inmigración.
(Firma ilegible), Miami
Gracias por su carta que pregunta un aspecto muy importante para una persona como...¡la melaleuca! – un árbol muy típico de Miami que se caracteriza por sus múltiples raices que rompen y sobresalen de la calle, por muy pavimentada que esté...
El tema que usted plantea es, de hecho, muy importante, pero para no crearle un suspenso innecesario, me adelantaré respondiéndole que usted puede tener y utilizar a su conveniencia no sólo tres, sino 30, ó 300 ó más nacionalidades (!) además de la estadounidense, sin peligro alguno de perder esta última... siempre y cuando no infrinja las limitaciones –muy razonables, creo yo--que el ser ciudadana de EEUU le impone.
Eso no fue siempre así... pero ahora lo es, que es a lo que usted concierne. Históricamente hablando, tener u optar por una ciudadanía diferente, conducía al norteamericano a serios problemas, Pero en la década de 1970 ese criterio progresivamente se fue atenuando -- la Corte Suprema de EEUU (casos Bellei v. Rusk y Afroyim v. Rusk) fueron redefiniendo y, yo diría, liberalizando la cuestión. Pero esta columna no la escribo para analizar en detalle estas interesentes evoluciones, sino para darle respuestas concretas a mis amables lectores... Básteme pues decir que subsisten –y muy lógicamente, añadiría yo— dos consecuencias graves en situaciones muy concretas: la una, de que usted, siendo estadounidense, por tomar activamente otra ciudadanía se hace severamente punible si ese otro país entre en guerra con EEUU; y la segunda, si usted se va a vivir al exterior y por eso deja de pagar anualmente su income tax al Tío Sam. De ahí que veo con disgusto y alarma cómo recientemente más de dos mil norteamericanos han renunciado a su ciudadanía de EEUU para dejar de pagar impuestos acá.
Mi deseo al respecto: que la ilegítima “riqueza” así obtenida les queme los bolsillos de su pantalón (y cualquier otra parte que les quede por ahí cerca)...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132




























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