Buenos Aires -- La compra de Carlos Slim de 8.4 por ciento de las acciones de la petrolera YPF abre el interrogante sobre si el magnate mexicano quiso aprovechar el bajo precio de los papeles o si detrás de su compra hay una estrategia de largo plazo en la empresa argentina y en el negocio petrolero.
El hombre más rico del mundo y sus familiares adquirieron 32.9 millones de acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) de Clase D dos meses después de que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández decidiera expropiar a Repsol 51 por ciento de su participación en la compañía alegando que el grupo español no realizaba las inversiones suficientes para aumentar la producción de hidrocarburos.
La entrada del empresario mexicano a la principal empresa argentina fue valorada positivamente por Fernández, pero también abrió el debate sobre si el magnate mexicano concretó una mera operación financiera o intentará avanzar en mayores adquisiciones de capital.
La presidenta destacó la buena noticia de que Carlos Slim ha comprado el 8 por ciento de YPF, en una reunión con empresarios de Estados Unidos en la sede del Consejo de las Américas en Nueva York.
Marcelo Olguin, economista jefe de la consultora privada Grupo SBS con sede en Buenos Aires, dijo a The Associated Press que este es un buen momento del mercado ya que el precio de las acciones de YPF ha caído 59% en lo que va de 2012.
Daniel Montamat, ex secretario de Energía y ex presidente de YPF, dijo por su parte a la AP que al comprar barato Slim pone unas poquitas fichas en la petrolera y puede recuperar (capital) en algún tiempo sin correr demasiados riesgos ya que si hoy mismo quisiera vender lo adquirido obtendría ganancias.
Las acciones de YPF que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York subieron 11,6% en la mañana del viernes a 11,66 dólares. Esos papeles habían bajado a 10,13 dólares desde los 46,60 dólares de precio máximo en un año desde que el gobierno argentino expropió en abril 51% de las acciones que Repsol tenía en la compañía.
Al opinar sobre si Slim intentará ampliar su participación en un futuro, Montamat dijo que el Estado argentino se comprometió a mantener esa masa critica del 51% en YPF el Estado no puede dejar de controlar.
Por eso creo que Slim no tiene una apuesta estratégica a largo plazo, afirmó el economista.
Montamat sostuvo que Slim compraría más papeles de YPF si ve que le conviene porque las acciones se revalúan pero eso depende de la política energética que lleve a cabo Argentina. Al respecto dijo que es necesario que haya señales sobre una actualización de los precios en el sector, reglas claras y sobre todo planes de largo plazo.
Olguin señaló en tanto que Slim ha dado muestras de entrar en compañías para lograr el control accionario y a partir de ahí expandir sus operaciones y quizá esta operación es un vuelco en su estrategia tradicional.
Sin embargo, aclaró, no veo al Estado argentino dejando su participación accionaria de 51%.
Slim tiene negocios en Argentina con la compañía de telefonía móvil Claro.





























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