Pero los investigadores han comenzado a encontrar indicios de que el proyecto podría no tratarse exclusivamente de aviones no tripulados y su principal sospecha recae sobre Justiciero, Vengador y Venezolano.
Las fuentes dijeron que no estaban en libertad de hablar sobre todas las pruebas recabadas debido a que aún están siendo examinadas como parte de la investigación, pero comentaron sobre algunos de los diferentes aspectos del programa que están siendo evaluados.
Por un lado, los montos pagados son excesivamente altos para el proyecto, y por otro, resulta sospechoso el envío desde Irán a Venezuela de un elevado número de contenedores excesivamente pesados que no corresponden con las características del programa.
Otro elemento que genera sospecha son los esfuerzos por camuflar la carga que está siendo enviada desde Irán.
Se trata de otros equipos. Algunos de los que ingresaron al país bajo pedido de Venirauto [automotriz iraní-venezolana] a través de una empresa chilena, dijo una de las fuentes consultadas que habló bajo condición de anonimato.
De los aviones no tripulados, en realidad llegaron sólo seis. Es un misterio qué venía en los cerca de 70 contenedores, es un misterio porque llevaban una carga muy pesada [11,000 kilogramos cada uno], y es sospechoso que hayan encubierto el envío a través de la fabricante de autos, agregó la fuente.
El diario ABC publicó la semana pasada que la Fiscalía de Nueva York investiga la estrecha relación militar existente entre Venezuela e Irán, que incluye la venta de aviones no tripulados, así como la instalación en el país caribeño de fábricas de pólvora y diversos productos químicos y la cooperación en el acceso a componentes de armamento.
Según el diario, el Pentágono ha estado atento a los envíos camuflados entre ambos países, las sospechosas transferencias financieras y la construcción en Venezuela a cargo de militares iraníes de instalaciones secretas.
Entre las operaciones investigadas por la Fiscalía está la compra a Irán de hasta 12 aviones no tripulados (drones) y la construcción de una supuesta fábrica de tales aparatos en la base aérea de Maracay.
En noviembre del 2011, la Fuerza Aérea Venezolana mostró uno de los ejemplares adquiridos, un pequeño modelo bautizado como ANT-1X, e indicó que también se contaba con otro modelo no especificado, que se trata del Arpía, nombre local para el Mohajer, que Teherán también ha vendido a Hizbolá. Su uso es de vigilancia, aunque también puede guiar armamento hacia objetivos mediante láser, reportó el diario.
Chávez, sin embargo, dijo que esos equipos no serán empleados para para agredir a nadie, aunque si buscan defender la independencia nacional y convertir a Venezuela en un país potencia.
Ayer salió en prensa internacional (...) que si en Nueva York hay una investigación porque en Venezuela hay una fábrica de pólvora. Claro que estamos montando una fábrica de pólvora, ¿y qué tiene que ver con eso? Y una fábrica de aviones no tripulados, claro que los estamos haciendo y tenemos derecho, dijo Chávez en un acto con el mando militar transmitido en cadena de radio y televisión.
No lo tendríamos en verdad si fuéramos una colonia, pero somos un país libre e independiente. Aquí mandamos los venezolanos, no manda el imperio, ni los lacayos, los peleles, los pitiyanquis de aquí, agregó el mandatario.
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