En varias ocasiones he compartido la conversación que tuve con mi padre el día que regresé a Lemartec, la compañía de diseño y construcción de mi familia, para pedir que me permitiera regresar a mi antiguo trabajo. Yo había abandonado la universidad y dejé el negocio para perseguir mi sueño de ser músico, que es una historia para otra columna. Basta con decir que no estaba destinado a serlo.
Luego de analizar mis opciones, no me tomó mucho tiempo darme cuenta de que regresar a mi antiguo trabajo era lo más lógico. Enfrentar a mi padre en esa situación no era fácil, pero mis obligaciones con respecto a mi esposa e hija fueron una poderosa motivación que me empujó a hacer lo que tenía que hacer. Nunca olvidaré lo que me dijo mi padre: “Puedes regresar a Lemartec con dos condiciones: primero, tiene que regresar a la escuela y conseguir tu diploma... y yo no voy a pagarlo. Segundo, yo te permitiré avanzar tan rápidamente como tú lo quieras, pero nunca te voy a pagar más de lo que te mereces”. Nunca había yo escuchado palabras tan justas.
Los padres son una excelente fuente de sabiduría. Su influencia y su ejemplo pueden tener un impacto significativo en nuestra vida tanto personal como profesionalmente. De acuerdo con un informe del Instituto de Paternidad, los principales estudios en todo el mundo que analizan a familias a través del tiempo han encontrado una conexión entre la participación de los padres con sus hijos y sus logros educativos y profesionales ( Sarkadi et al, 2008; Flouri, 2005; Pleck y Masciadrelli, 2004).
Habiendo celebrado el Día de los Padres, parece oportuno rendir homenaje a nuestros padres prestando atención a sus sabias palabras. Después de hacer algunas investigaciones, he recopilado una lista de algunos de mis consejos paternales favoritos sobre la vida, el amor y el trabajo.
• Haz lo que amas.
• El dinero no crece en los árboles. ¡Empieza a ahorrar para tu futuro ahora!
• Si piensas que tus maestros son duros, espera a tener un jefe.
• No le pagues a alguien por hacer un trabajo si tienes la habilidad para hacerlo tú mismo.
• Ahorra un poco, gasta un poco, y siempre tendrás un poco.
• ¡Las tarjetas de crédito son el diablo!
• Piensa en cómo ganar dinero 24 horas al día.
• Conoce lo que tienes y pon cuidado en cómo lo gastas.
• Nunca desperdicies el impulso de hacer algo bueno.
• Diez por ciento a Dios, diez por ciento a los ahorros y el resto para vivir.
• ¡No pagues intereses, coléctalos!
• A pesar de todo, la vida es buena. Sonríe.
• No compres lo que no puedes pagar.
• No te apresures para emitir una opinión.
• No es lo mucho que ganas sino lo que haces con lo que ganas.
• Algunos clientes no valen la pena.
• Más sabe el Diablo por viejo que por Diablo.
• Estudia duro, termina lo que comienzas, y siempre paga lo que debes.
• Apela a los motivos más nobles.
• Hay mucha ignorancia en el mundo ¡no contribuyes más a ella!
• No hay manera correcta de hacer algo malo.
• Piensa lo que quieras, pero ten mucho cuidado con lo que dices.
• Se parte de la solución, no del problema.
• Siempre trata a los demás con respeto.
• Nunca digas una mentira. Siempre mantén tu palabra.
• Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
• No tengas miedo a ensuciarte las manos. Para eso se inventaron el agua y el jabón.
• El trabajo duro nunca mató a nadie.
• Despierta en la otra persona un deseo ardiente.
• ¿Tienes ahora el dinero para pagar lo que quieres? ¿No? Entonces, ¿qué te hace pensar que tendrás el dinero en un mes?
• No hay mal que por bien no venga.
• Si te acuestas con los perros, te despertaras con pulgas.
• Busca siempre lo mejor en la gente y espera que cuando te miren, encuentren lo mismo en ti.
• Obtén una buena educación, nadie te la podría quitar.
• Interésate por otras personas de forma auténtica.
• No hagas estupideces.


























Mi Yahoo