Cuando el Heat de Miami perdió la final del año pasado lo primero que comprendió fue que para triunfar no bastaba con tener buenos jugadores, que para alcanzar la victoria se necesitaba mucho más que eso.
Para ganar hace falta una enorme dosis de sacrificio, de concentración, de entrega y hasta de suerte. Por eso su principal tarea es defender, para luego buscar la mejor opción de tiro, abriendo la cancha e imponiendo su dominio la pintura.
Si los triples entran, mejor; pero su verdadera identidad no es esa, sino el dominio de la pintura, apoyándose fundamentalmente en sus Tres Grandes.
“En realidad siempre buscamos encontrar muchos minutos consistentes para jugar con nuestra identidad”, comentó el técnico del Heat Erik Spoelstra después del entrenamiento del lunes. “Ayer [el domingo] hemos jugado con nuestra identidad la mayor parte del juego”.
Uno de los que mejor conoce la fórmula ganadora en el Heat es LeBron James, quien además de poner números estratosféricos en estos playoffs está dejando la vida en la chancha en cada partido.
“No entramos al juego pensando el tipo de partido que vamos a jugar”, comentó James tras la práctica. “Vamos a ser agresivos, a tratar de controlar el rebote, a tener menos pérdidas de balón, y a tratar de conseguir unos buenos tiros”.
Y luego el delantero del Heat aprovechó la ocasión para darle un espaldarazo a su entrenador.
“Al final del día si jugamos nuestra identidad como Spoelstra siempre nos predica, entonces nos vamos a dar una buena oportunidad de ganar”, añadió el King. “No nos conocíamos, pero ahora nuestro factor de confianza es grande y tengo el mayor respeto por él, lo que me permite tener esa gran responsabilidad”.
Mientras Dwyane Wade recuerda que lo sucedido en Dallas en el Juego 4 no volverá a ocurrir.
“Teníamos una ventaja en el cuarto final y sentí que no hicimos suficientes jugadas en defensa, ni tomamos rebotes y nuestra ofensiva estaba tan lista como ahora”, señaló Wade el lunes. “Pero ahora tenemos más confianza, seguimos creyendo en los demás y haciendo suficientes jugadas para ponernos en una posición para ganar. No será como el año pasado”.
Para el centro del Heat Chris Bosh lo importante en esta serie es el esfuerzo, la defensa y los rebotes.
“Estoy satisfecho en victorias. Realmente no me preocupo mucho por mi producción ofensiva, porque sé que va a estar allí. Sólo tengo que hacer mis tiros”, declaró Bosh. “Mi enfoque principal son los rebotes, soy grande así que quiero controlar las tablas y tener algún tipo de impacto, pero nuestro pan de cada día es siempre nuestra defensa”.
Mario Chalmers tuvo una gran actuación en las finales pasadas, pero este año nota una gran diferencia.
“Hemos aprendido mucho, estamos muy confiados y nos sentimos bien acerca de la situación”, expresó Chalmers. “Yo no diría que es más fácil, pero después de haber pasado por esto antes sabes qué es lo que se necesita y lo que tienes que hacer”.
Gran parte del éxito del Heat esta temporada se debe también a la incorporación de Shane Battier, un jugador que le permite al Heat realizar varias jugadas en ambos lados de la cancha, que prevé un cuarto juego muy duro.
“Son jóvenes, son agresivos y son implacables, sabemos que van a traer su mejor juego”, dijo Battier sobre el Thunder. “Vamos a entrar a la cancha mañana [hoy] esperando su mejor esfuerzo”.
El quinteto titular del Heat tiene bien clara cuál es su misión, todos sus integrantes saben que tienen enfrente un equipo dinámico, con mucho talento, y que la clave para derrotarlos es esforzarse al máximo en cada juego, en cada cuarto, en cada minuto; que ya tendrán tiempo para descansar.




























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