Cuando se enfrentaron hace una semana en La Pequeña Habana, Clay Buchholz y Mark Buehrle sostuvieron un duelo digno de dos maestros del montículo, pero el lanzador de los peces llevó la peor parte por culpa de una ofensiva que se hizo sentir en mayo y ahora ha desaparecido en junio.
Los Marlins comienzan este martes una visita al Fenway Park con la interrogante de un ataque que no aparece y pone demasiada presión sobre los hombros de los lanzadores del club. Sencillamente, no tienen margen de error.
Y para muestra, varios botones. En este mes, Miami es la peor franquicia en promedio de las Mayores (.204), en anotadas (35), en porcentaje de embasados (.272), en impulsadas (31), en porcentaje de embasados más slugging (.608), penúltima en slugging (.336) y es la cuarta que más se poncha (132).
Así no se puede.
“Tenemos que hacer las cosas mejor desde el punto de vista ofensivo’’, declaró el mánager Ozzie Guillén al finalizar la serie en Tampa Bay, donde los Marlins recibieron dos lechadas en tres juegos y al menos 10 ponches en cada uno de ellos. “Nosotros tratamos de dar el máximo para prepararlos [a los peloteros]. Pero ellos deben hacer la jugada de la mejor manera’’.
Eso es más fácil de decir que de hacer, pues Buchholz ha ganado tres choques en fila, incluido el triunfo pasado sobre los peces, cuando permitió una carrera –un cuadrangular de Logan Morrison- y ponchó a nueve durante siete entradas de actuación. Aunque comenzó la temporada con problemas, desde el 11 de mayo el lanzador de los patirrojos muestra efectividad de 2.83 con foja de 4-1.
Por su parte, Buehrle estuvo a la altura del duelo también durante siete capítulos en los cuales admitió una carrera más. Sucede que dos anotaciones pueden ser demasiadas en contra de un pitcher, de acuerdo con el pésimo momento de una ofensiva que promedia .179 y que la principal causante de las 10 derrotas en los últimos 12 encuentros.
“Sabemos que somos mejores que esos números’’, expresó Greg Dobbs. “Tenemos que pensar positivo y creer que esto no va a durar para siempre. Como grupo tenemos que relajarnos y confiar en que saldremos de este momento’’.
Ojalá que en la confianza no esté el peligro.




























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