En un caso sin precedentes, fiscales federales acusaron a un hombre de Miami de involucrarse en una operación masiva de lavado de dinero que movió millones de dólares robados del programa federal Medicare a bancos en Cuba.
Los fiscales dijeron que Oscar Sánchez, de 46 años, era una figura clave en un grupo que canalizó $31 millones en dólares del Medicare a bancos en La Habana, en el primero de estos casos que rastrea directamente el dinero robado al programa federal en apuros hacia el sistema bancario de la isla.
La mayor parte del dinero se movió a través de una intrincada red de compañías extranjeras intermedias antes de terminar en Cuba, para evitar ser detectadas en Estados Unidos, dijeron los investigadores.
Obviamente, tratamos con una red muy sofisticada, dijo Ron Davidson, fiscal federal asistente, durante una audiencia el lunes en la corte.
La investigación federal marca la primera vez que los fiscales han presentado un caso de efectivo relacionado con Cuba en la actual batalla contra el fraude del Medicare en el sur de la Florida.
A pesar de los argumentos del abogado de Sánchez de que su cliente no representaba un riesgo de huida y que tiene vínculos familiares en Miami, el magistrado federal Jonathan Goodman ordenó que permanezca detenido sin fianza.
El hecho de que [él] ha hecho más de 78 viajes fuera del país en el curso de los años fue una importante razón, dijo el juez.
Durante años, Sánchez formó parte de una organización mundial de lavado de dinero que se extendía desde Montreal hasta La Habana, dijeron los fiscales.
Aunque no se ha acusado formalmente a nadie más hasta ahora, los fiscales dicen que Sánchez, que tenía un negocio de cambio de cheques, estaba en posición de lavar millones en cheques y pagos por giro bancario del gobierno que se enviaron a suministradores corruptos entre el 2005 y el 2009. Sánchez fue acusado la semana pasada con un cargo de conspiración para realizar lavado de dinero.
Oscar Sánchez fue un financista de los estafadores y un capitalista de los bancos cubanos, dijeron los fiscales en una moción en la corte.
Aunque Sánchez fue el objetivo de la actual investigación, los fiscales dicen que decenas de suministradores corruptos del Medicare quienes ofrecían servicios para el tratamiento del sida y equipos médicos- participaron en el timo establecido por una razón: esconder el dinero.
Con millones de dólares procedentes del Medicare, los defraudadores abrieron 15 cuentas bancarias en Canadá y Trinidad para mover el dinero de Estados Unidos, de acuerdo con los registros de la corte.
En una importante táctica, los cabecillas usaron millones de dólares para comprar giros postales -20 cajas en total- y entonces colocar el dinero en una cuenta en el Royal Bank de Canadá, en Montreal. Para hacer las compras, usaron una variedad de nombres, incluyendo un famoso alias: Bill Clinton.
Después de que el dinero se ocultó en cuentas de banco, se envió de inmediato a otras cuentas en el Republic Bank, en Trinidad.
Los investigadores encontraron posteriormente que las cuentas no se habían abierto en realidad en Trinidad, sino en una sucursal del Republic Bank en La Habana, indicaron los registros judiciales.




























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