El número de estudiantes de Miami-Dade sacados por la policía escolar del campus para un examen psicológico involuntario casi se ha duplicado exactamente en los últimos cinco años, según registros del distrito escolar.
Por lo menos 646 veces este año -lo que es un promedio de más de tres veces por cada día de clases- la policía de Miami-Dade ha esposado a un estudiante, lo ha puesto en el asiento trasero de una patrulla y lo ha llevado a un centro de salud mental en cumplimiento de las regulaciones de la ley de salud mental de la Florida, la Ley Baker.
La subida ha llegado en un momento en que las estadísticas sobre los delitos escolares y los arrestos de menores se han reducido notablemente.
Los críticos, incluyendo algunos en el interior del distrito, dicen que las escuelas pueden estar usando excesivamente la Ley Baker, que permite la retención de las personas para su evaluación durante hasta 72 horas. Algunos críticos dicen que podría ser un esfuerzo deliberado para atemperar las estadísticas sobre la delincuencia en los campus.
Los administradores del distrito dicen que las cifras son un reflejo de que los maestros, los consejeros y la policía están cada vez más alerta y son más sensibles a los problemas emocionales de los estudiantes, en un momento en que los muchachos se enfrentan a más presión que nunca.
En los últimos dos años, hemos capacitado a todos los profesionales de consejería, administradores escolares y oficiales de la policía escolar sobre las señales tempranas de alerta de comportamientos emocionales de riesgo, dijo John Schuster, el jefe de comunicaciones del distrito, en un comunicado. Más importante aún, hemos imbuido a todos nuestros empleados con la sagrada responsabilidad de buscar ayuda inmediata para cualquier estudiante que muestre signos de suicidio o de ideación, plan o amenaza homicida.
Las autoridades del distrito también señalan que el uso de la Ley Baker en la sociedad en general ha aumentado de manera significativa.
Sin embargo, los funcionarios escolares de Miami-Dade están investigando las preocupaciones sobre el posible uso excesivo de la Ley Baker. Charles Hurley, el jefe de la policía escolar, ha sido reasignado temporalmente a trabajo de oficina en espera del resultado de la investigación, que también involucra denuncias de acoso sexual por separado.
Por lo menos un psicólogo escolar respetado y con larga experiencia ha manifestado reservas sobre la aplicación de la Ley Baker a los estudiantes.
Frank Zenere redactó este mes una queja interna a un funcionario escolar de alto rango diciendo que su jefe Suzy Milano-Berrios, que dirige el departamento de salud mental y servicios de administración de crisis, y que ha sido objeto de quejas recientes por parte de sus propios empleados ha coaccionado para persuadir a los funcionarios y a la policía escolares para (aplicar) la Ley Baker a estudiantes, incluso en ocasiones en que no se justificaba.
Una preocupación similar ha sido manifestada por Habsi Kaba, que coordina el Equipo de Intervención de Crisis del condado Miami-Dade. Ella entrena a los agentes en cuestiones de salud mental y en la Ley Baker, y les sirve de enlace.






























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