Para algunas personas el primer indicio de la artritis es el dolor en la rodilla. Para otras, el dolor en las caderas, las manos, las muñecas o la nuca. La mayoría toma un par de calmantes y reanuda las actividades sin prestarle mucha importancia al dolor.
“Muchas personas que trabajan en actividades fuertes piensan que el dolor en las articulaciones es parte de la vida y una consecuencia del esfuerzo o de la edad y que lo mejor que pueden hacer es no prestarle atención, que ya se calmará”, dice la doctora Jane Delgado, presidenta y CEO de la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos (National Alliance for Hispanic Health).
La razón de este comportamiento se la adjudica a que la artritis es una de esas enfermedades a las que no se les presta demasiada atención porque no es mortal.
“Pero, el dolor no forma parte de una vida normal, no necesariamente es consecuencia de la edad avanzada y sí puede ser un síntoma de algo más complicado. Hay que buscar la causa, averiguar qué anda mal en el cuerpo”, recomienda, Delgado, quien acaba con esas falsas creencias en su más reciente libro La guía de buena salud sobre la artritis y tu vida, lanzado en mayo.
Esta guía forma parte de una serie de cuatro libros dedicados a diferentes enfermedades que conciernen a los hispanos. La artritis afecta a más de 3.1 millones de latinos en los Estados Unidos, de acuerdo con datos de los Centros de Control de Enfermedades (CDC).
Delgado, nacida en Cuba, ejerce además como psicóloga clínica en Washington DC.
La tendencia entre los hispanos a ignorar el dolor y su falta de conocimiento sobre la enfermedad y sus tratamientos motivó a Delgado a escribir este libro, en el que contó con la colaboración del doctor John H. Klippel, presidente y CEO de la Fundación para la Artritis, quien además escribió el prólogo del libro.
“Salir a caminar. Abrir un frasco de aspirina. Agarrar un bolígrafo. Jugar con tus hijos o nietos. Estas son actividades de la vida que muchos de nosotros damos por hecho. Pero, para más de 50 millones de personas con artritis en el país, las faenas y alegrías de la vida cotidiana pueden ser un desafío”, destaca Klippel.
En un lenguaje coloquial, Delgado enseña qué es la artritis, los diferentes tipos y las medidas simples que se pueden tomar para reducir el dolor, mejorar la capacidad de movimiento y hacer la vida más llevadera, además de cómo aprovechar la información disponible en Internet.
Sus explicaciones se basan en fuentes médicas, así como en testimonios de personas que padecen la enfermedad, como Lorena, una mujer que a menudo, cuando va a la iglesia, se pregunta por qué muchas mujeres, incluso mayores que ella, pueden arrodillarse y ella no, pues le dolería mucho. Con el caso de esta paciente ilustra cómo un “dolorcito” al que no se le presta atención puede empeorar debido al descuido.
“Una vez que se detecta la artritis, hay que cambiar las cosas erradas que se hacen para así tratar de controlar el avance de la enfermedad”, dice la autora, que para facilitar el proceso incluyó una guía de 10 pasos para hacer el cambio.
Muchas enfermedades requieren perder peso, también la artritis.



























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