Noticia de última hora: el senador Marco Rubio está entre los favoritos de Mitt Romney para vicepresidente.
Eso no sonó como una verdadera noticia hasta que el martes republicanos anónimos pusieron en duda la situación, lanzando la campaña de Romney en un remolino de mensajes que tomó un día entero enderezar.
Y fue Romney quien tuvo que ocuparse de eso personalmente luego de que ABC, The Washington Post y The New York Times citaron que asesores de Romney habían dicho que el senador de la Florida no estaba siendo considerado seriamente como candidato a la vicepresidencia.
Esta historia era enteramente falsa, dijo Romney a la prensa. Marco Rubio está siendo verificado cuidadosamente como parte de nuestro proceso.
Pero para cuando Romney hizo sus declaraciones - a eso de las 6:00 p.m.- el daño estaba hecho.
Republicanos y conservadores, en particular los de la Florida, cuyo voto es imprescindible, consideraron que los asesores de Romney habían sido irrespetuosos con Rubio. Los demócratas estaban de fiesta.
El reporte apareció primero en ABC en la mañana del martes, al mismo tiempo que la muy anunciada autobiografía de Rubio, An American Son (Un hijo americano) salía a la venta en las librerías. Pronto, toda la charla política empezó a girar en torno a Romney y el supuesto hecho de que había descartado a Rubio. En lugar de pasar todo su tiempo criticando al presidente Obama por la situación económica, Romney y su campaña tuvieron que aguantar preguntas sobre los republicanos anónimos que parecían tener relativamente pocas cosas buenas que decir acerca de Rubio.
Romney y su campaña no hicieron mucho por acallar pronto las charlas. Primero en Fox News y luego en una entrevista radial con Sean Hannity, Romney dijo que no hablaria sobre el proceso de verificación, sobre el cual solamente sabían él y su asesora Beth Myers.
Pronto, The Washington Post encontró a un asesor anónimo de Romney que confirmó lo dicho por la fuente de ABC. La fuente sugirió que Rubio, de 41 años, no pasaría la prueba de la seriedad y que no estaba listo para ser presidente.
El Partido Demócrata de la Florida se agarró enseguida de la historia y envió un correo electrónico con el título: Rubio falla la prueba preliminar para vice.
Según el artículo de hoy de The Washington Post sobre la verificación para vice del partido republicano, a la campaña de Romney le bastó una prueba preliminar para determinar que Marco Rubio no pasaría las verificaciones, dijo el email. Ay, ay, ay, ese golpe va a dejar marca.
La dejó.
Los conservadores empezaron a gritar que Romney estaba ignorando innecesariamente a uno de los posibles vices más aglutinantes de este ciclo de elecciones. Algunos sospecharon que asesores internos de Romney estaban apartando injustamente a Rubio para empujar a sus propios posibles nominados a la vicepresidencia.
Finalmente, Romney habló y aclaró las cosas en relación con las fuentes anónimas.
No me puedo imaginar quiénes son esas personas, pero sí puedo decirles esto: ellos no saben nada sobre la selección o el proceso de evaluación para la vicepresidencia, dijo. Hay sólo dos personas en este país que saben quiénes están siendo verificados y quiénes no, y somos Beth Myers y yo. Y yo conozco bien a Beth. Ella no le dice estas cosas a nadie.
No obstante, algunos sospecharon que la declaración de Romney había sido un intento de reparación de los daños demasiado débil y demasiado tardío.
Aunque es probable que no afecte a la campaña a largo plazo, la crisis de mensajes de un solo día podría servir de llamado de alerta a la campaña.
Tal vez es una lección para que la campaña de Romney prevenga que se filtre información, dijo Brian Hughes, consultor republicano y ex vocero del partido republicano estatal.
Todo potencial candidato a la vicepresidencia tiene su electorado en el partido y en la base conservadora, dijo Hughes, y hacer que esos partidarios se sientan privados de su voto es una estupidez.
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