Es una media solución la que dio Obama, retardada desde hace casi dos años para responder a un justo y extremado esfuerzo de los muchachos del Dream Act. Pese a que es una media solución debemos agradecer con todo el corazón.
La medida administrativa como jugada política simplemente pospone la preocupación de los muchachos y dista mucho de ser justa, no encierra reconocimiento a los derechos y la equidad porque es provisional. Siguen en la estancia de un limbo porque no hay nada definitorio. No hay amnistía, no hay residencia y mucho menos ciudadanía para quienes son norteamericanos por el idioma que hablan y por su forma de pensar, igual que si hubiesen nacido aquí. Es una resolución timorata, limitada y forzada. El doble efecto de esta jugada política de Obama es claramente contentar un poco a los muchachos y quebrar las posibilidades de propuestas de los republicanos cuya intención también estuvo sólo en amagos y nunca salió del escritorio del senador Rubio.
Como latino, creo que seguiremos desconfiando cada vez más de los políticos, pero también va a seguir la lucha de parte de estos jóvenes del Dream Act.
Hace tres años quienes votamos por Obama venimos defraudándonos más por sus promesas incumplidas, de resolver en su primer año el problema inmigratorio en general. Después de noviembre de este año, la angustia continuará con renovada incertidumbre porque ningún político ofrece una opción justa.
Pagaré a Obama su decisión retardada con medio voto.
Edgar Espinosa
Hialeah Gardens





























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