Publicado el
miércoles 20 de
junio
del 2012
Cuba debía saber de dinero de fraude al Medicare
Frances Robles y Juan Carlos Chávez
Justo dos días después de alegar que un hombre del sur de la Florida llevaba a cabo una vasta operación de envío de efectivo a Cuba, la fiscalía federal dijo que no tiene prueba alguna de que el régimen de Castro esté detrás de un fraude multimillonario de lavado de dinero de Medicare.Pero si el quid de un caso presentado en el tribunal federal de distrito es cierto que una red de estafadores desvió decenas de millones de dólares de Medicare a La Habana , expertos afirman que no es posible que esa cantidad de efectivo fuera a parar a cuentas bancarias en Cuba sin que el gobierno de ese país lo supiera.De modo que la acusación formal del agente de cambio de cheques Oscar L. Sánchez de un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero podría ofrecer el primer gramo de fundamento a la vieja teoría de que los hermanos Castro son los que mueven los hilos detrás de complicados planes para estafar al Medicare.La veterana analista de Cuba Maria Werlau dijo que si el dinero iba a parar realmente al sistema nacional de banca de Cuba, es casi imposible concebir que alguien que no esté pagado por la inteligencia cubana transfiera millones a los bancos cubanos.¿Quién no sabe que todos los bancos cubanos son bancos del gobierno cubano, o sea, bajo el control total del estado?, dijo Werlau, activista anticastrista que ha estudiado extensamente el sistema bancario del régimen. La fiscalía ha acusado a Sánchez, de 46 años, de servir de financiador a un grupo que envió $63 millones de dólares estafados al Medicare a bancos de La Habana. El suyo es el primer caso en que se rastreó directamente dinero supuestamente estafado al programa federal de servicios de salud para los ancianos hasta Cuba.La fiscalía dijo que el dinero vinculado a Sánchez $31 millones fue movido a través de una intrincada red de compañías fachada extranjeras hasta que fue a parar a Cuba a través de Canadá y Trinidad. Una moción presentada el lunes para negar fianza a Sánchez no dejó en claro si los fondos acabaron en la sucursal de La Habana de Republic Bank, de Trinidad, o en un banco administrado por el gobierno cubano.El documento sí dijo que las cuentas de los supuestos estafadores en el Republic Bank se abrieron en la sucursal de Republic en La Habana, y que al menos dos de esas cuentas tenían instrucciones permanentes de que el banco transfiriera inmediatamente todo el dinero de las cuentas al sistema bancario cubano.Werlau dijo que Cuba ha encarado durante mucho tiempo alegaciones de lavar dinero tanto para traficantes de drogas como para grupos terroristas de izquierda. Las alegaciones compiladas por una serie de desertores y otras fuentes fueron apoyadas en el 2004 por una multa de $100 millones impuesta a un banco suizo que fue sorprendido comprando y vendiendo más dólares estadounidenses a Cuba de lo que la dictadura podía justificar.Ella añadió que ningún timador en su sano juicio se arriesgaría a enviar dinero a un país cuyo gobierno congeló en el pasado todas las cuentas de negocios extranjeras, sugiriendo que los sospechosos de estafa trabajaban para el régimen cubano. Pero el profesor de Leyes de la Universidad Internacional de la Florida José Gabilondo dijo no estar convencido por las alegaciones de la fiscalía, en parte porque Cuba cobra altas tarifas por transacciones en dólares. Los lavadores de dinero que hubieran desviado $63 millones a Cuba hubieran perdido el 10 por ciento.Por qué ellos iban a querer perder $6 millones?, dijo Gabilondo, quien ha estudiado el sistema bancario cubano.Dijo que la moción presentada por la fiscalía pidiendo que Sánchez permanezca detenido hasta el juicio contenía lenguaje cargado de nacionalismo que parecía destinado a alimentar el sentimiento anticastrista en Miami.La moción dice que Sánchez era un capitalista para bancos cubanos y que llevó a cabo una operación de envío de efectivo a Cuba , dijo. Yo pensé: Eh, ¿y a qué viene eso? Me siento muy escéptico de que haya conexión relevante alguna con la economía cubana o el gobierno cubano.Dos horas después de hacer una declaración pública sobre el caso internacional de lavado de dinero diciendo que su oficina continuaría siguiendo las pruebas a dondequiera que nos conduzcan, el fiscal federal Wifredo A. Ferrer envió otro anuncio: No hay ninguna alegación ni tenemos prueba alguna de que el gobierno cubano esté involucrado en este caso.Gabilondo dijo que él duda que el gobierno cubano se arriesgaría a perder el reciente deshielo de las paralizadas relaciones diplomáticas con Estados Unidos involucrándose en un fraude de tal magnitud. Admitió que sería imposible mantener en secreto semejante cantidad de dinero en Cuba.Pero, añadió: El conocimiento de la existencia de grandes cantidades de dólares no significa que ellos sepan de dónde salieron.Mientras tanto, en el sur de la Florida y Washington , varios legisladores cubanoamericanos criticaron abiertamente las fallas en el sistema Medicare, al tiempo que denunciaron también la complicidad de las autoridades cubanas en la operación de lavado de dinero.Ileana Ros-Lehtinen, representante federal republicana por la Florida y presidenta de la influyente Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, declaró que los bancos cubanos están involucrados en un esquema que calificó de retorcido. Asimismo manifestó que los hermanos Castro están buscando nuevas vías para llenar ilegalmente sus arcas personales e impulsar la moribunda economía de la isla.Es por esto que trabajaré para fortalecer mi legislación contra el fraude al Medicare para asegurar que estos delincuentes no puedan enviar dinero robado del Medicare a naciones peligrosas como la Cuba castrista, sostuvo Ros-Lehtinen en un comunicado de prensa.El congresista republicano David Rivera, férreo opositor a cualquier acercamiento con Cuba, dijo que este fraude evidencia la complicidad de la parte cubana.La realidad es que Cuba no sólo es un refugio de fugitivos de la justicia americana, sino que también recibe el dinero robado a los contribuyentes de los Estados Unidos, indicó Rivera. Espero que la administración de Obama reconozca esta complicidad y de una vez por todas concluya su política de concesiones unilaterales al gobierno criminal de Cuba.En Washington, Alex Burgos, portavoz de la oficina del senador republicano Marco Rubio, dijo que existe gran preocupación por los alcances del fraude.El senador Rubio está profundamente preocupado por todo el fraude al Medicare, especialmente cuando el dinero de los contribuyentes estadounidenses termina en las arcas del régimen de Castro, explicó Burgos en un correo electrónico enviado a El Nuevo Herald. Para ayudar a reducir el fraude en general, el senador Rubio apoya que se utilice un tecnología de tarjeta inteligente en las nuevas identificaciones de Medicare. También está estudiando otras maneras para detener este particular tipo de fraude del que se beneficia el régimen cubano, añadió Burgos.En Miami el fiscal federal del Distrito Sur de la Florida, Wilfredo A. Ferrer, destacó el carácter y profundidad de la pesquisa.Al igual que en todas nuestras investigaciones y casos, vamos a seguir la evidencia dondequiera que se encuentre, dijo Ferrer.
