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MIAMI 121, OKLAHOMA CITY 106

Ya era tiempo de una corona para Miami

 

pgonzalez@elnuevoherald.com

Un hombre gana juegos, un equipo gana campeonatos y el Heat por fin levantó su trofeo de campeón Larry O’Brien.

Después de transitar un duro camino el equipo de Miami, se coronó la noche del jueves campeón de la NBA, tras conseguir el definitivo cuarto triunfo 121-106 en la serie final contra el Thunder de Oklahoma City.

LeBron James fue el héroe de la victoria no sólo por lo que hizo en este encuentro, donde se fue con un triple doble de 26 puntos 11 asistencias y 13 rebotes después de sobreponerse de los calambres del juego anterior, sino por todo lo que logró en estos playoffs, donde rescató al Heat en Indiana, Boston y Oklahoma.

“Me mire en el espejo y me dije tienes que ser mejor”, dijo James al final del encuentro. “Le dedico este triunfo a todos los fanáticos de la ciudad de Miami. Son increíbles, fueron nuestros nuestra inspiración”.

‘Del 1 al 5’, como le suele decir su entrenador Erik Spoelstra, estuvo sublime también en defensa y en la conducción del juego de un equipo de Miami que jugó a lo campeón.

Y es que luego de perder el primer juego en Oklahoma City los analistas y las casas de apuestas dieron como favorito al Thunder, pero el Heat supo ganar el segundo y regresar a Miami con la ventaja de campo a su favor y aquí mismo finiquitó la serie.

El equipo de la Capital del Sol sacó a flote todas sus virtudes, tales como actitud, esfuerzo y concentración, para ganar los tres juegos en el AmericanAirlines Arena para llevarse con contundencia la dura serie final 4-1, conquistando así su segunda corona.

Dwyane Wade prometió que el Heat jugaría su mejor partido, y así fue, con una gran primera mitad, ganada 59-49, y una mejor segunda.

“Fue un triunfo del equipo”, dijo Flash. “Nos prometimos hacer todo lo posible para ganar, y cumplimos”.

Aunque el partido comenzó muy igualado, con pocas ocasiones por parte de ambos conjuntos, pero poco a poco el Heat se fue distanciando en el marcador, apoyado en siete puntos de James y en su gran trabajo colectivo. El Thunder trató de reaccionar, pero se estrelló una y otra vez contra la muralla de Miami que a su respondía con su artillería de larga distancia, para llevarse el primer cuarto 31-26.

El equipo de Oklahoma volvió agresivo el segundo y se acercó a dos, pero el Heat se mantuvo firme y no solo aguantó la embestida inicial, sino que aumentó ligeramente su ventaja repartiendo entre todos sus puntos. A la mitad del cuarto la diferencia ya era de 12 unidades. El Thunder volvió a la carga, pero su esfuerzo fue en vano, el equipo de Miami volvió a neutralizarlo para así ganar el parcial e irse a descansar ganando por 10.

Apenas había comenzado el tercero cuando Oklahoma se acercó a cinco, pero el Heat estaba encendido y en un pestañazo recuperó la ventaja. A partir de ahí se produjo un constante intercambio de canastas en el que el equipo de Miami salió beneficiado ampliando hasta 25 puntos la diferencia, terminando arriba un gran cuarto 95-71.

En el último parcial el Heat logró mantener la ventaja hasta que el Thunder sacó bandera blanca .

El Trío Mágico formado por James, Dwyane Wade (20 puntos), y Chris Bosh (24) estuvieron a gran altura, aunque siempre tuvieron alguna ayuda de héroes inesperados como Mike Miller (23), Shane Battier (11) o Mario Chalmers (10).

El quinteto titular estuvo grandioso jugando muchos minutos, mientras los que vinieron desde el banco no desentonaron, aportando su talento y su esfuerzo el tiempo que estuvieron sobre la cancha. En este segundo unidad también destacaron Udonis Haslem, James Jones y Norris Cole.

La clave del triunfo fue su defensa, la cual sirvió como soporte al enorme talento que atesoran sus Tres Grandes, protagonizando verdaderas batallas épicas a lo largo de toda la postemporada que acaba de culminar con un fantástico triunfo ante el Thunder este jueves en la final.

Una final que fue vista por medio mundo y que contó con el duelo estelar entre James y Kevin Durant (32), quienes se fundieron en una abrazo al final del choque. El King salió airoso y se ciño la corona acallando a todos sus detractores.

“No uno, ni dos, ni tres , cuatro, cinco, seis…”, dijo LeBron el día de su presentación en Miami.

Todo indica que tenía razón, que esta historia sólo acaba de comenzar, que se inicia el reinado de la dinastía soñada por su presidente Pat Riley. Larga vida al Rey.

Tras años de sufrimiento llegó la hora de celebrar, el equipo se lo merece y sus seguidores también.

¡Miami está de fiesta, Miami está calieeenteeeeeee!

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