Mariela Castro Espín, hija del gobernante cubano Raúl Castro, apeló a la solidaridad en el caso del bloqueo del gigante estadounidense de internet Google, que cerró el acceso de la isla a su servicio estadístico Analytics. La herramienta permite a los usuarios conocer datos estadísticos sobre sus sitios, el número de visitantes y sus lugares de origen.
“En el reclamo de Cuba por sus derechos, si bloquean Google sabremos utilizar la solidaridad”, escribió Castro en Twitter.
El comentario coincidió con dos actividades sobre internet en La Habana: la primera fue organizada por blogueros oficialistas y simpatizantes del gobierno para “denunciar” las sanciones y provocaciones estadounidenses. La segunda actividad es un encuentro de tres días llamado Festival clic. Participan opositores y blogueros independientes, como la reconocida Yoani Sánchez.
A fines de mayo Castro realizó una larga gira por Estados Unidos que incluyó una presentación sobre los derechos de la comunidad lesbiana, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en una conferencia académica en San Francisco. También hizo una visita a la ONU, participó en una reunión con el Consejo de Relaciones Exteriores y habló en una conferencia en la Biblioteca Pública de Nueva York.
Hace dos días Castro, quien dirige el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), en La Habana, negó en su blog que sus comentarios tengan un interés político personal.
“Pero, inevitablemente, los medios me hacen preguntas políticas sobre la realidad de la isla, como si ser la hija del presidente fuese un encargo público”, escribió Castro el miércoles.
En su blog rechazó la idea que esté preparándose para asumir un nuevo cargo de gobierno. Las especulaciones sobre este tema se han ido acrecentando debido al corte y naturaleza de sus comentarios. En semanas recientes Castro se ha referido sobre el sistema electoral y la persecución contra la comunidad homosexual, entre otros asuntos.
“Aunque siempre respondo lo que pienso, me niego a aceptar una responsabilidad adicional a las que ya tengo como directora del CENESEX, como ciudadana cubana y como activista de la sociedad civil”, agregó Castro. “Por eso aclaro que me encanta mi papá, pero hablo desde mi responsabilidad personal, y agradezco la oportunidad que me dan para expresarme”.
El blog de Castro no permite a sus lectores hacer comentarios ni preguntas.
En noviembre pasado, Castro tuvo un sonado encuentro en Twitter con Sánchez, una activa voz disidente con un enorme peso en la formación de la opinión pública internacional sobre la isla. El gobierno cubano nunca le ha permitido salir a recibir ninguno de decenas de premios e invitaciones internacionales de prestigiosas instituciones en Estados Unidos, América Latina y Europa.
En entradas posteriores Castro terminó diciendo a sus críticos: “Parásitos despreciables: ¿recibieron la orden de sus empleadores de responderme al unísono y con mismo guión predeterminado? Sean creativos”.




























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