Con tres golazos y dos asistencias, Lionel Messi dejó satisfechos a los casi 48,327 aficionados que desafiaron el diluvio para verlo en acción junto con las estrellas del futbol mundial, la noche del sábado en el Sun Life Stadium.
El uruguayo Luis Suárez compartió el fuego del partido también con una tripleta.
Gracias a esa producción, los Black Masters, dirigidos por el brasileño Carlos Dunga, empataron 7-7 con los Red Masters, conducidos por el italiano Fabio Capello.
Los goles de los Blacks fueron de Messi (10’, 32’, 84’), Diego Milito (27’), Didier Drogba (42’), José Rondón (82’), Ariel Ortega (89’, penal). Por los Reds anotaron Luis Suárez (12’, 51’, 52’), Radamel Falcao (25’), James Rodríguez (74’), Nene (77’), Edinson Cavani (87’, penal).
Era cierto que el del sábado en Miami era un partido entre amigos a la manera del Juego de las Estrellas de la NBA o el Pro Bowl de la NFL, pero por momentos los ases mundiales escucharon el llamado de la sangre y se echaron a correr y hacer goles como en los encuentros oficiales.
Además, la disposición del público fue excelente, en especial cuando Messi entraba en contacto con la pelota, pues en esos momentos se producía electricidad en la afición.
El primer gol de Messi fue una pintura. Le tocó el balón al ángulo más lejano del arquero mexicano Guillermo “Memo” Ochoa. Luego le dio un pase preciso al argentino Milito para que anotara. En su segundo gol, la Pulga estaba solo y con su zurda mágica empujó el balón a un costado.
Realizó una gran jugada para el gol de Drogba. Arrancó a toda velocidad desde media cancha, dejó atrás a un par de rivales y cuando llegaba al área pasó a su compatriota Ezequiel Lavezzi quien cruzó al marfileño para que este último sin marcación anotara el cuarto de su equipo.
Lo interesante de Messi es que en cualquier cancha y ocasión transmite su alegría y pasión por el fútbol.
Viene de cumplir una temporada mágica con 82 goles anotados y 39 asistencias en 69 partidos, con el Barça y la selección de Argentina en seis competiciones distintas.
Con ello superó los 67 tantos del mítico cañorero alemán Gerd Muller establecido entre 1972-73 y los 66 del Rey Pelé en 1958.
Fue interesante lo que hicieron Messi y los astros, pues a poco de iniciarse el partido se desató un feroz aguacero que hizo muy difíciles las condiciones para jugar.
Aún así hubo esfuerzo por brindar un partido atractivo.
Suárez sacó la metralla y aprovecha cada oportunidad para crear peligro.
Las formaciones inciales fueron, Black Masters: José Manuel Pinto; Martín Demichelis, Alessandro Nesta, Diego Lugano, Andre Santos, Javier Mascherano, Mark Hamsik, Messi, Lavezzi, Milito, Drogba.
Red Masters: Ochoa; Carlos Bocanegra, Fabio Cannavaro, Juan, Marco Materazzi, Walter Gargano, Clarence Seedorf, Edison Cavani, Diego Forlán, Suárez, Falcao.




























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