Nadie mejor que Ozzie Guillén resumió el espíritu de estos días para dos franquicias de Miami: “los equipos ganadores tienen desfiles, los perdedores reuniones’’.
Mientras el Heat se alista para su celebración multitudinaria este lunes en la ciudad, los peces se reúnen para buscar soluciones a un mal momento que amenaza con llevarse la alegría de su primer año en el nuevo parque de La Pequeña Habana.
Si Guillén y el propietario Jeffrey Loria tuvieron momentos de conversación privada con sus jugadores la semana pasada, el tercer encuentro fue convocado el sábado en la noche, luego de la derrota número 15 en 17 juegos, por un jugador al que no se le conoce mucho por abrir la boca: Hanley Ramírez.
¿Qué les dijo Hanley a sus compañeros en esa reunión donde sólo participaron los jugadores?
“Dijo las cosas que muchos queríamos decir, pero que por una razón u otra no lo hacíamos’’, afirmó un miembro del equipo que prefirió no decir su nombre. “Creo que vimos una nueva faceta de Hanley, un Hanley que queríamos ver desde hacía rato. Ojalá que esto marque un antes y un después’’.
Para Ramírez, uno de los peloteros más visibles y controversiales de la franquicia, es la primera vez que convoca a este tipo de reuniones. Ganador de un título de bateo en el 2009, el dominicano no ha vuelto a ser el mismo jugador de élite, en gran parte debido a lesiones.
El también ha sido uno de los damnificados de junio, pues en este mes ha conectado para .213, con tres jonrones y siete impulsadas. En lo que va de campaña promedia .258 con 11 vuelacercas y 40 remolcadas.
“No me gusta hablar mucho. Bromeo de cuando en cuando, pero hablo poco’’, comentó el dominicano a la prensa. “Hay momentos en que tienes muchas cosas en el corazón y quieres decirlas. Veía que no estábamos jugando relajados y necesitábamos hacer un alto, tomar las cosas con calma, encontrar un poco de diversión’’.
Cuando Loria visitó a los peces en Boston, su mensaje giró sobre la motivación. El propietario los invitó a hacer un ejercicio mental que les hiciera redescubrir la alegría de los días en que todo parecía funcionar, e incluso, remontarse a los momentos de infancia cuando disfrutaban del béisbol sin presiones.
Lo principal de las palabras de Ramírez.
“No pensar en lo pasado, y mirar adelante’’, recalcó Ramírez. “No podemos seguir sumando derrotas y derrotas cada día. Limpien su mente y empecemos de nuevo. Ha pasado mucho tiempo [de fracasos] para el nivel de talento que tenemos aquí. Hay que seguir batallando’’.
Al menos, el liderazgo de Ramírez se hizo sentir el domingo no sólo con sus palabras, sino con un triple de dos anotaciones en el triunfo sobre Toronto.
“Necesitámos a un Hanley así los 162 juegos de la temporada’’, afirmó Guillén. “Queremos que Hanley recuerde ese swing [el del triple] y lo repita cuantas veces sea posible. Este equipo se construyó a su alrededor, y él puede dar mucho más de lo que sus números muestran’’.
• José Fernández, el mejor prospecto de pitcheo que poseen los Marlins en las Ligas Menores, continua su ritmo acelerado hacia las Grandes Ligas, luego de que fuera promovido de Clase A baja en el equipo de Greensboro hacia Clase A alta, en la sucursal que posee la organización en Júpiter.
Fernández estuvo más que dominante en la Liga del Atlántico Sur con foja de 7-0, efectividad de 1.59 –la mejor de ese circuito-, un WHIP de 0.87 y 99 ponches en 79 entradas. Se habla incluso de que el cubano podría estar en Doble A la siguiente temporada y de ahí, en septiembre, ingresar al equipo grande.
Su debut en Júpiter está programado para el martes, poco antes de que viaje al Juego de las Estrellas del Futuro que tendrá lugar a principios de julio en Kansas City.
Pero Fernández no fue el único promovido, pues los peces tienen otro buen prospecto de pitcheo en Adam Conley, quien tuvo números excelentes: 7-3, 2.78 de ERA y 84 ponches en 74.1 innings.




























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