Unos 44 detectives de la policía de Miami-Dade que manejaron a 90 millas por hora o más rápido más de 400 veces, tanto de servicio como fuera, están siendo castigados como parte del resultado de una investigación hecha por el Sun Sentinel sobre el exceso de velocidad por parte de la policía.
Los agentes de Miami-Dade, al volante de vehículos civiles, manejaron estando de servicio a mayor velocidad de lo que permite su reglamento, incluso en la emergencia más seria, dijo la mayor Nancy Pérez, vocera del departamento. Alrededor de la mitad del tiempo, ellos manejaban a exceso de velocidad mientras estaban fuera de servicio.
Los agentes recibirán una orientación admitiendo la violación, y 39 están perdiendo por un mes la facilidad de llevarse a sus casas los autos policiales. La mayoría tendrá además que asistir a un curso de ocho horas de seguridad para conductores.
Todos los agentes de la policía tienen que estar completamente conscientes de las responsabilidades éticas de sus puestos, y deben esforzarse siempre por cumplir con los estándares más altos posibles de conducta policial profesional, dijo James Loftus, director del departamento a nivel condal, en un comunicado.
Las medidas disciplinarias siguen una serie investigativa del Sun Sentinel publicada en febrero, la cual concluyó que los policías del sur de la Florida violan descaradamente las leyes que están juramentados a cumplir, manejando a menudo a velocidad excesiva yendo o regresando del trabajo.
Usando los archivos del peaje del SunPass, la investigación reveló que casi 800 agentes de una docena de agencias policiales manejaron a entre 90 y 130 mph por lo menos una vez durante un período de 13 meses. Muchos lo hacían habitualmente.
La policía llevó a cabo sus propias investigaciones para verificar las conclusiones del periódico. Un total de 138 agentes ya han sido castigados, entre ellos 36 de la ciudad de Miami, 31 de la Patrulla de Carreteras de la Florida y 27 de cuatro departamentos en Broward -- Plantation, Sunrise, Margate y Davie.
La epidemia de policías manejando a exceso de velocidad ha indignado a los motoristas del sur de la Florida, quienes lo llamaron una doble moral, para los agentes que ponen multas pero ignoran la ley cuando agarran el volante. Y, hasta el momento, los policías en gran medida lo hicieron impunemente, viajando a exceso de velocidad al trabajo y de regreso del mismo en vehículos policiales, que difícilmente serían parados por sus colegas.
Las medidas disciplinarias están siendo vitoreadas por los choferes civiles, contentos de ver que finalmente se exige responsabilidad a los policías. Pero la opinión pública no está de acuerdo en cuanto a si el castigo es suficiente.
Las medidas disciplinarias más severas han tenido lugar en Miami, donde el jefe de policía ha dicho que uno o más agentes serán despedidos.
La mayoría de los policías que manejan a exceso de velocidad están perdiendo el uso de los autos que se llevan a sus casas, algunos por unos días y otros por hasta seis meses. Y las consecuencias para otros no pasarán de una reprimenda, el equivalente de una palmadita en la mano, según se han quejado algunos motoristas del sur de la Florida.






























Mi Yahoo