NBA

HEAT | JUGADORES DE REPARTO

Segundos de nadie

 

Hombres como Battier, Chalmers y Miller aportaron mucho al título

jebro@elnuevoherald.com

a sea de parte de LeBron James o de Dwyane Wade, Mario Chalmers recibió más de un regaño. Con ese cariño fuerte que suelen prodigar los padres a los hijos, el armador del Heat fue aprendiendo su papel dentro del equipo un poco a las duras.

Pero no se queja.

“Uno aprende a vivir con eso, sobre todo porque sabe que, en el fondo, es parte del proceso de crecimiento’’, expresó Chalmers. “Entiendo que ellos quieren sacar lo mejor de mí y creo que hemos creado una relación de respeto, por encima de todo’’.

Chalmers, sin duda alguna, ha crecido. Todavía no llega a ser un armador de élite al estilo Rajon Rondo o Chris Paul, pero en estos playoffs se ha ganado el respeto y el reconocimiento por pertenecer a un equipo campeón. Sus 25 puntos en el cuarto partido de la Final, sus robos de balones, y su defensa persistente le han ganado un nombre. Con él hay que contar.

Y no sólo con él. Chalmers es la cara más visible del grupo de jugadores que ayudó a los Tres Grandes a conseguir el ansiado título de la NBA. Hombres como Shane Battier, Mike Miller, James Jones, Ronnie Turiaf, Joel Anthony, Udonis Haslem y Norris Cole, aportaron en mayor o menor medida al éxito de este equipo en una postemporada que será recordada en mucho tiempo.

Ciertamente, James mereció el premio de Jugador Más Valioso, porque sin él Miami jamás hubiera podido asaltar el cielo de la liga, pero él sólo no bastó. Battier, por ejemplo, estuvo inmenso con triples más que oportunos, dispuesto a sacrificar su cuerpo en busca de la falta ofensiva del rival.

“Con Shane Battier uno siempre sabe qué esperar de él’’, afirmó el actual comentarista de televisión en la Final y ex coach, Jeff Van Gundy. “Es un guerrero en todo el sentido de la palabra’’.

Pero de todos los jugadores de reparto el que más sorprendió fue Cole.

El novato había tenido sus buenos momentos en la temporada y destellos en los playoffs, pero también otros de retroceso. De modo que darle las riendas de la conducción en algunos tramos de la Final conllevaba riesgos. Spoelstra confió en él y no le defraudó, especialmente en el cuarto partido, cuando Miami perdía por 17 puntos a mediados del segundo cuarto.

Cole se convirtió en una suerte de amuleto para Miami, una inyección de energía que, con sus canastas y jugadas defensivas, sacó al Heat de instantes de confusión.

“Siempre trato de mejorar para darle lo mejor al equipo’’, afirmó Cole. “Sé que me queda mucho por delante, cosas que aprender, pero estoy dispuesto a llegar al tope de lo que pueda dar en el futuro’’.

Con hombres como Chalmers y Cole, el futuro de Miami luce un poco más tranquilo.

Más de NBA

El Nuevo Herald

Súmese a la
discusión

el Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y se alamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

el Nuevo Herald utiliza una aplicación de Facebook para su sistema de comentarios. Usted debe ingresar con su cuenta de Facebook para hacer comentarios en nuestro sitio. Si tiene preguntas acerca de cómo hacer comentarios usando su cuenta de Facebook, haga click aqui.

¿Tiene información noticiosa que compartir con nosotros? Haga click aqui para enviarnos su información o inscríbase para participar en la red de Public Insight Network, que le permite convertirse en una fuente de información para el Nuevo Herald y The Miami Herald.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos