En septiembre del 2008, Aníbal Sánchez vivió el peor mes de su carrera profesional, pero junio del 2012 está amenazando con ser aún peor.
Sánchez buscará este miércoles ante los Cardenales de San Luis cortar el hiato negativo que surgió en lo que se estaba vislumbrando como su mejor primera mitad de campaña en las Grandes Ligas.
“Realmente no sé que ha pasado. Las cosas no han salido bien. No he tenido el mismo control que tuve en mayo”, señaló el derecho de los Marlins de Miami.
Antes de iniciar el sexto mes del año, el serpentinero tenía 2.57 de efectividad, pero sólo ha acumulado una apertura de calidad de las cuatro que ha realizado en junio, incluyendo su última en la que en apenas 3.1 episodios fue castigado con seis anotaciones limpias.
“Creo que todo se debe a la ubicación de mis envíos. No ha sido lo mismo que hice en mayo. Hay que mantener el control de los pitcheos, porque si no, en este nivel eso se paga”, analizó Sánchez, quien en junio exhibe efectividad de 8.06.
El abridor marino jamás había acumulado un porcentaje tan negativo en un mes, porque aunque en mayo del 2009 dejó 10.38, fue producto de sólo dos salidas. En septiembre del 2008, entretanto, concluyó con 7.79.
Oswaldo Guillén, mánager de Miami, coincidió con la evaluación de Sánchez.
“Todo pasa por la ubicación. No está lanzando donde quiere la pelota y él es un tipo que depende de eso. Ha fallado muchísimo. Cuando quiere tirar la bola abajo, la tira arriba, si la quiere afuera, la lanza adentro”, apuntó.
Y por supuesto la falta de precisión y dominio también es responsable del bajón que ha tenido con respecto a los ponches.
De hecho, en junio Sánchez tiene un promedio de 6.46 abanicados por cada nueve innings, mientras que mayo tuvo 7.59 y en abril 11.59.
Ante San Luis, el maracayero espera empezar a torcer esos números.
“Lo importante es que tengo salud. Hay que salir con la cabeza en alto cada cinco días y dejar atrás lo que ha pasado. Y lo importante es saber que uno es bueno y que por algo estamos aquí”, enfatizó.
• Emilio Bonifacio recibió el permiso médico para empezar a batear haciendo contacto con la pelota y también para capturar pelotas.
“Hoy (el martes) empiezo a batear. Todo está bien”, dijo el dominicano, que ha estado fuera de acción desde el 19 de mayo por una lesión en el pulgar de la mano izquierda.
El jardinero central había recibido luz verde la semana pasada para hacer swing, pero sin pegarle a la bola.
“Ya entre 10 días y dos semanas ya estaré listo y recuperado bateando sin problemas”, añadió Bonifacio, quien con toda seguridad pasará por un proceso de rehabilitación en las Ligas Menores antes de poder reintegrarse al club grande que se estima sea en la primera serie luego del Juego de las Estrellas el 13 de julio ante los Nacionales de Washington.




























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