Aprovechando la caótica situación creada en Mali a raíz del golpe de Estado que había depuesto al ex presidente Amadu Tumani Touré, el 21 de marzo del 2011, rebeldes tuaregs lanzaron durante el mes de febrero del 2012 una serie de operaciones militares en el norte del país para controlar esa zona y declarar la soberanía de Azawad. Reivindicación histórica, pendiente desde que Mali obtuviera su independencia en 1960.
La rebelión fue orquestada por el Movimiento Nacional Para la Liberación de Azawad (MNLA) que reagrupa, en un territorio de 850,000 kilómetros cuadrados, además de tuaregs al conjunto de comunidades de esa zona: Sonrhaï, Peulhs y Maures.
La comunidad internacional defendió de inmediato la integridad territorial de Mali, manifestando su preocupación ante la degradación de la seguridad y la posible extensión de influencia del grupo terrorista Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), cuya actividad en Azawad ya era más que notable antes de la rebelión tuareg, sobre todo reforzada con armamento obtenido después de la derrota de Kadafi en Libia.
En cuanto al territorio de Mali, no debemos olvidar que se debe a fronteras trazadas de manera arbitraria durante la descolonización que no tuvo en cuenta razones históricas ni culturales. En lo que se refiere a la extensión del islamismo radical es bueno tener en cuenta que AQMI está presente de manera activa en esta zona desde hace 17 años, sin que el gobierno de Mali pudiera detenerlo, si es que algo hizo al respecto.
Es cierto que inmediatamente declarada la independencia de Azawad, el último 6 de abril, el MLNA compartía el control de la zona con el grupo islamista Ansardine, incluso se llegó a hablar de fusión, pero en cuanto estos últimos quisieron aplicar la ley islámica o sharia, todo acuerdo fue interrumpido.
Según Moussa Ag Assarid, escritor tuareg y responsable de la célula europea del MNLA, su organización defiende la creación de un estado sobre la base del laicismo y la democracia. O como él mismo me dijera durante la conversación que sostuvimos antes de escribir este artículo: “no se puede llegar a ningún acuerdo, con los que maltratan mujeres”. Y es que efectivamente, si bien gran parte de los tuaregs son musulmanes, su práctica religiosa está muy lejos de la de los radicales. Además, de ser monógamos, la figura de la mujer tiene un papel prominente, participando en las decisiones del grupo y con una serie de derechos y libertades no habituales en las sociedades musulmanas. De hecho, son los hombres los que se cubren con velos y no ellas.
Así mismo Assarid destacó que la reciente creación del Consejo Transitorio del Estado de Azawad, una suerte de gobierno provisional que cuenta con 28 miembros y del que él forma parte como Secretario de Información, además de ocuparse de la organización de las instituciones del Estado y de gobernar, busca incansablemente el diálogo, “incluso con las autoridades de Mali, aunque estas sean hoy casi inexistentes”. Ya han lanzado mensajes de paz a todos los países vecinos.
Durante la entrevista Assarid reclamó el comienzo de de las negociaciones con el gobierno de Mali, en este sentido ya se realizó una reunión del MLNA con europarlamentarios en Estrasburgo quienes plantearon la necesidad de que Europa se convierta en facilitador del diálogo.



























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