En Estados Unidos hay algunos que no tienen la menor idea del aporte de los inmigrantes ilegales. Es cierto que la forma de ingresar a este país no es la correcta, pero llevados por la idea de las grandes oportunidades que ofrece este país, arriesgan todo por llegar y lograr lo que no pudieron en el suyo.
Ahora bien, insinuar que los indocumentados generan una carga para la economía norteamericana es absurdo. Pagan impuestos, compran en los supermercados, pagan consultas médicas, mueven la economía con su trabajo, muchas veces duro y mal remunerado.
Los inmigrantes hispanos no quieren nada gratis, todo lo quieren lograr con su esfuerzo y que les den la oportunidad de la residencia legal en este país, que siempre les abrió las puertas a los inmigrantes.
Ojalá que si ya se dio un primer paso con el Dream Act, se pueda ayudar a los millones de indocumentados que no serán beneficiados por este acuerdo.
Patricia Gotusqui
Hollywood, Florida




























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